Guerra de cráneos: nuevo cráneo de 'Homo
erectus' en Etiopía
por Carl Wieland
El reciente hallazgo de un así llamado cráneo
de Homo erectus en África fue anunciado alrededor
del mundo como si probara la evolución, y publicado en
Nature.1
Los hechos son mucho menos emocionantes para los aspirantes
a creyentes en la evolución.
'Un cráneo de un millón de años encontrado
en Etiopía confirma la teoría de que el hombre
moderno evolucionó de una sola especie pre-humana que
se desarrolló en África y migró hacia
el resto del mundo
.'2
Al leer esa introducción al artículo en Internet
de la CNN sobre el último hallazgo de un cráneo
de un supuesto hombre-simio, el lector promedio podría
pensar que este cráneo supuestamente ha confirmado de
alguna manera que las personas evolucionaron de ancestros sub
humanos. Pero incluso los evolucionistas que lean esto estarían
de acuerdo en que ese no era el punto que se estaba indicando,
de hecho. El autor(es) del artículo, y los investigadores
citados, todos comienzan su pensamiento, y todas sus interpretaciones
de los hechos, dentro de un marco de trabajo que de antemano
cree que el hombre evolucionó. Después de
todo, si no fue así, entonces la única alternativa
sería aceptar la creación especial, ¡que
está en contra de las reglas del juego!
El cráneo en cuestión es del tipo que se ha llamado
Homo erectus. El marco de trabajo del pensamiento evolucionista
mencionado anteriormente ha estado encerrado desde hace mucho
tiempo en la visión de que el Homo erectus es
una especie sub humana, eso es, un intermedio evolutivo entre
los humanos de hoy y primitivos ancestros simiescos, incluso
menos humanos.
Los erectus son humanos
Los creacionistas han afirmado generalmente que no hay nada
en los especimenes erectus que esté afuera del
rango de la variación humana.3
Esto es confirmado por evidencia de sus artefactos y por ende
de su comportamiento, eso es, probablemente fueron otro tipo
de humanos que resultaron de la repentina explosión de
diversificación genética después de Babel.
No hace mucho tiempo, la portada de la revista Time dibujó
un erectus macho que se veía como un atleta olímpico.
Si ese individuo usara un sombrero, que ocultara su frente inclinada
hacia atrás y su prominente hueso de las cejas (rasgos
que hoy, en aislamiento, no son desconocidos entre las poblaciones
actuales), no habría garantía de que alguien le
diera una segunda mirada.
¿Así que de qué se trata todo este alboroto?
¿No debería ser simplemente un caso de, 'Bostezo,
simplemente se ha encontrado otro cráneo de Homo erectus?'
La respuesta es que se trata de debates entre evolucionistas,
argumentando sobre ideas diferentes de cómo evolucionaron
los humanos, no si evolucionaron.
La situación era ésta. Hasta mediados de los
años 1980s, la mayoría de los evolucionistas creían
que los cráneos erectus encontrados en lugares
como Asia y Europa, todos habían emergido de una población
original de erectus que había emergido en África.
Entonces otros comenzaron a decir que los cráneos en
África eran un poco diferentes, y representaban una especie
separada, que ellos llaman Homo ergaster, que se piensa
evolucionó en erectus.
Este cráneo fue descubierto recientemente en África,
y fue 'datado' (usando las asunciones evolucionistas usuales)
en un millón de años. Es un clásico cráneo
erectus, que parece confirmar la visión previa.
Esto ha hecho que la gente reevalúe todo el asunto del
ergaster, con muchos diciendo ahora que el ergaster
nunca existió. Ellos ahora señalan que las diferencias
entre el ergaster y el erectus eran, todo ese
tiempo, demasiado pequeñas para llamarlas especies separadas.
Simplemente eran una parte del rango de variación en
un grupo.
En otras palabras, cuando antes podía hablarse de tres
especies Homo separadas llamadas ergaster, erectus
y sapiens, ahora estas se reducen a erectus y Sapiens.
Un líder en estudios, el Dr. Tim White, co-director del
Laboratorio de Estudios de la Evolución Humana de la
Universidad de California, Berkeley, apunta la extendida ocurrencia
de lo que se conoce como división taxonómica:
'Ha habido una tendencia reciente a dar diferentes nombres
a cada uno de los fósiles que sale de la tierra, y eso
ha llevado a lo que nosotros creemos que es un retrato muy engañoso
de la biología de la evolución humana.'
La clasificación es altamente subjetiva
Otros evolucionistas no están convencidos, a pesar de
la evidencia que confirma la apretada superposición anatómica
de rasgos. Sin embargo, esto sólo resalta cómo
todos los asuntos que involucran la clasificación de
huesos fósiles son, por su misma naturaleza, altamente
subjetivos. No es del todo irracional, a la luz de esa subjetividad,
que los creacionistas sostengan que en realidad sólo
se debería reconocer una especie de Homo, a saber
Homo Sapiens.
Esto es consistente con lo que ciertos paleoantropólogos
evolucionistas, más notablemente Milford Wolpoff de la
Universidad de Michigan, han estado diciendo desde hace algún
tiempo. Ellos creen que los individuos cuyos huesos han sido
clasificados como erectus eran los ancestros evolutivos
de la gente moderna (así como los Neandertales, en su
visión). Pero parece que ellos creen que las similitudes
son tales que todos los especimenes Homo erectus, junto
a los Homo neanderthalensis y otros, en realidad se deberían
llamar Homo Sapiens-lo que significa, en resumen, personas.
Existe evidencia asociada con erectus de muchos atributos
culturales humanos, incluyendo el entierro de sus muertos, el
uso de ocre ceremonial, herramientas de piedra, e incluso habilidades
complejas de marinería/navegación. (Recientemente
se descubrió que los Neandertales hacían un pegamento
de alta tecnología).
Entonces, como las diez botellas verdes en la pared, ahora
volveríamos a una sola especie Homo después
de todo. El artículo publicado en la TJ por el creacionista
John Woodmorappe, titulado The non-transitions in 'human evolution'-on
evolutionists' terms concluye del análisis de un número
de características que el Homo ergaster, H.
erectus, H. neanderthalensis así como el H.
heidelbergensis eran más probablemente variantes
'raciales' del hombre moderno, mientras el H. habilis4
y otro espécimen llamado H. rudolfensis eran sólo
tipos de australopitecinos.
Cuando toda la partida de genes humanos fue rota abruptamente
en Babel, diferentes grupos tomaron proporciones diferentes
de esa partida de genes con ellos, dando lugar a muchos grupos
de gente, o las así llamadas 'razas'. Estas tienen diferencias
fijas superficiales en la proporción y frecuencia de
ciertas características. Por ejemplo, algunos tienen
más pigmento en la piel, algunos menos. Pero estudios
genéticos en los descendientes vivos de esos grupos muestran
que ellos (nosotros) están todos de una manera impactante,
relacionados cercanamente, lo que no es sorpresivo. Todos tenemos
el mismo pigmento en la piel, por ejemplo, sólo diferentes
cantidades de él. Y todos los grupos de gente pueden
casarse entre sí libremente, resultando en una aproximación
más cercana a la riqueza genética que habría
caracterizado la familia de Noé. De hecho, hay una variación
mayor dentro de una 'raza' que entre diferentes 'razas',
y es por eso que los biólogos dicen que 'raza' es un
concepto biológicamente sin sentido.
Similarmente, el rango de variación en los rasgos de
los huesos entre estos primeros humanos post-Babel, algunos
grupos de los cuales han muerto desde entonces (Neandertales,
por ejemplo) se explica fácilmente en la misma base genética.
Conclusión
Así que la próxima vez que usted vea cierto anuncio
en un periódico sobre el último 'cráneo',
recuerde que a menudo los reporteros tienen una idea poco definida
de lo que se está discutiendo. Además, ellos están
viendo e interpretando esos hechos a través de los 'lentes'
de un marco de trabajo que toma sin cuestionar la evolución
humana, así que difícilmente puede usarse para
probar esta misma. En cualquier caso, ni los investigadores,
ni los reporteros, generalmente tienen la oportunidad, la voluntad
o el incentivo para ver los mismos hechos a través de
los 'lentes' de la historia real dada en la Biblia. Mientras
tanto, vea nuestra sección de Antropología para
refutaciones de otras afirmaciones de 'eslabones perdidos'/'hombres-simio'.
Referencias y notas
- Aswaf, B. et al., Remains of Homo erectus
from Bouri, Middle Awash, Ethiopia, Nature 416(6878):317–320,
21 de Marzo 2002. Regresar al texto.
- Fossil skull fuels debate over human origin,
<www.CNN.com>, 21 de marzo 2002. Regresar
al texto.
- Por ejemplo, vea Woodmorappe, J., How different
is the cranial-vault thickness of Homo erectus from
modern man?, TJ 14(1):10–13, 2000. Regresar
al texto.
- El llamado Homo habilis ha muerto
muy bien como taxón, la confusión aparentemente
causada por la asignación de piezas fósiles
de un erectus o, más comúnmente, de un
Australopitecino a esta 'basurera taxonómica'. Por
simplicidad, aquí estamos ignorando los debates sobre
el Homo neanderthalensis y similares. Regresar
al texto.
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