| ¿Sabía ud.
que Lucy no es el eslabón perdido?
Lucy es el popular nombre
dado a un esqueleto fósil encontrado en Etiopía en 1947 por el
Antropólogo norteamericano Donald Johanson. Para mucha gente, Lucy ha
sido aceptada como una especie de eslabón entre el ser humano y las criaturas
con forma de simio, supuestamente probando con ello, la evolución. Pero,
¿Realmente es Lucy un antepasado pre-humano?
De acuerdo a Richard Leaky,
quien junto con Johanson, es probablemente el más conocido Antropólogo
de fósiles en el mundo, el esqueleto de Lucy es tan incompleto, que la
mayoría de él, es simplemente pura imaginación plasmada
en yeso(1) Leaky incluso dijo en 1983, que no podía aportar ninguna conclusión
firme respecto que tipo de especie pertenecía Lucy.
Reforzando el hecho de que
Lucy no es una criatura en proceso de convertirse en ser humano, el Doctor Charles
Oxnard, Profesor de Anatomía y Biología Humana de la Universidad
Occidental de Australia , dijo lo siguiente respecto al género de los
"Australopitecus" (grupo al cual Lucy se dice que pertenece) "Los distintos
australopitecus, son en realidad, más diferentes a los simios de África
y a los humanos en la mayoría de sus características, que estos
últimos entre sí. Parte de las bases para esta aceptación,
ha sido el hecho de que incluso investigadores opuestos a la creación
han encontrado diferencias enormes al usar ellos mismos diferentes técnicas
y diseños de investigación (2). ¿La conclusión de
Oxnard? "Los australopitecus son únicos" (3)Ni Lucy ni ningún
otro australopitecus es entonces una especie intermedia entre los simios africanos
y los seres humanos, ni son lo suficientemente similares a los hombres para
ser una especie de ancestro nuestro. Lucy y los demás australopitecus
no muestran nada sobre la evolución del hombre, por lo tanto no debe
promoverse como si tuviese una especie de status de "eslabón perdido".
La alternativa creacionista es: que los humanos, los simios y otras criaturas,
fueron creadas según su "tipo" desde el principio, y esa aseveración
queda como la única explicación consistente con toda la evidencia.
REFERENCIAS
1.- The Weekend Australian,
mayo 7-8 1983 , sección de magazine página 3
2.- Doctor Charles E. Oxnard,
"Fósiles, dientes y género, Nueva prespectiva en la
evolución humana" Universidad de Washington
Press, Seattle y Londres
3.- Ibid Traductor:
Jesús Lozano
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