Monstruos marinos, ¿más que una leyenda?
por Rebecca Driver
Reportes acerca de monstruos desconocidos en las profundidades
han sido parte de los cuentos o fábulas acerca del mar
por cientos de años, pero sólo recientemente se
les ha prestado suficiente atención a esas narraciones.
Con métodos científicos de investigación
mejorados y especializados, se ha llegado a la conclusión
de que la información referente a dichos monstruos es
más que el producto de la imaginación de marineros
madrugadores.
Los monstruos en la Biblia
Más fascinante aún es la conexión aparente
entre los fósiles prehistóricos de los reptiles
marinos, y la de los monstruos descritos en las páginas
de la Biblia: 'En aquel día Jehová castigará
con su espada dura, grande y fuerte al leviatán serpiente
veloz, y al leviatán serpiente tortuosa; y matará
al dragón que está en el mar.' (Isaías
27:1). El leviatán es mencionado en el Antiguo Testamento
cuatro veces.
El leviatán es descrito en detalle en el capítulo
41 del libro de Job, como una criatura de inmensamente fuerte.
En el texto leemos '
las hileras de sus dientes espantan.
La gloria de sus vestidos son escudos fuertes cerrados entre
sí estrechamente' (Job 41:14,15). Él residía
en el mar y aparentemente era inmune a toda arma humana.
Muchos estudiosos identifican a este animal como un cocodrilo,
pero otros expertos han señalado muchos problemas para
aceptar esta idea.
A pesar de que muchos cocodrilos se aventuran en áreas
costaneras y pueden nadar hacia el mar, las profundidades del
océano no son su hábitat normal. A ellos se les
encuentra principalmente en aguas dulces como lagos, ríos,
pantanos y estuarios, utilizando las orillas para su reproducción.
Debido a esto, ellos no pudieran ser las grandes bestias del
mar (Salmos 104: 25-26). Tampoco los cocodrilos generan terror,
muchos de ellos han sido atrapados y muertos en las redes de
tribus nativas que utilizan tecnología muy sencilla.
Reporte submarino
Un buen número de reportes sobre la 'serpiente marina'
la describe como un gran animal marino semejante al cocodrilo
pero mucho más grande (de 15 a 18 metros de largo), visto
mar adentro.
Por ejemplo, un reporte visual de esta criatura ocurrió
al norte del Atlántico con el hundimiento del barco de
vapor británico Iberian por el submarino alemán
U-28 durante la 1a Guerra Mundial.1
Algunos segundos después de que el Iberian fuese
hundido, hubo una explosión submarina. El comandante
del submarino alemán presentó el siguiente reporte:
'Un momento después, restos del barco, y entre ellos,
un gigantesco animal marino, retorciéndose y luchando
salvajemente, fueron disparados del agua a una altura de 18
a 30 metros. No tuvimos tiempo de tomar fotografías dado
que el animal se hundió y se perdió de vista en
cosa de segundos. Este tenía como 18 metros de largo
semejante a un cocodrilo en su forma, con cuatro extremidades
terminando en patas con membranas y una larga cola que se iba
adelgazando hasta el final'
Uno de los cocodrilos de los más grandes que han sido
atrapados medía 6.15 metros, un largo ejemplar que fue
arponeado en 1960 cerca de Borroloola, en territorio norte de
Australia, ¡pero éste no es ni la mitad del descrito
por el comandante del U28!
¿Ha sido identificado el Leviatán?
Este misterio pudiera haber sido resuelto en junio de 1983,
cuando se encontró un esqueleto en Bungalow Beach en
Gambia. Lamentablemente no se pudo identificar ya que Owen Burham
(quien encontró el espécimen) no llevaba cámara,
y sólo registró la descripción y las medidas.2
Trabajando sobre ello, el conocido zoólogo, Dr. Karl
P.N. Shuker, hizo una breve lista de 6 posibilidades posibles.
Sólo una, la ballena Pastora Picuda (Tasmacetus shepherdi),
es una criatura que se cree podría vivir actualmente
el los océanos. No obstante, ésta es considerada
como la menos probable de ellas. Las otras cinco posibilidades
corresponden a animales prehistóricos marítimos.
Dos de estas sustentan la descripción del leviatán,
y la de la criatura vista por los tripulantes del U28.
Uno es el mosasauro, una versión marina de los
lagartos monitores, y el otro es el thalattosuchian,
un tipo de cocodrilo marino ¡supuestamente extinto desde
hace 110 millones de años! El Dr Shuker se inclina hacia
este último como el más posible de los competidores.
El behemot
Existe otro monstruo mencionado en la Biblia, el behemot. Job
40:15-24 lo describe como una gran bestia que se alimenta de
hierbas, con gran fuerza en su lomo y estómago. Tenía
una cola descrita como 'como cedro', y sus costillas 'como barra
de hierro'. En este pasaje también se le menciona como
un habitante de los pantanos.
El biólogo no creacionista Dr Roy P. Mackal, escribió
en su libro, ¿Un dinosaurio viviente?3 'Estudiosos
de la Biblia, hebreos y cristianos, no han podido dar con una
explicación satisfactoria para el significado de esos
pasajes'
'Muchos comentaristas tratan de establecer la
referencia con el buey, el elefante, el hipopótamo, o
con el cocodrilo
otros, para ser más precisos, han
considerado a esta criatura como un animal monstruoso e inidentificable'.
Una discusión acerca del asunto, publicada originalmente
en latín en 1691 y traducida al inglés por Edmund
Goldsmid en 1886, fue impresa de manera privada en Edimburgo
bajo el título 'Historia Antinatural de los Mitos de
la Ciencia Antigua'.
El autor original de la sección acerca del behemot fue
George Caspard Kirshmayer, quien fue también el autor
de las primeras seis secciones del libro. Era profesor en Wittenberg
y miembro de las Sociedades Reales de Londres y Viena.
Intentó identificar al behemot como elefante, a lo cual
el profesor Mackal, escribió, 'Es poco menos que absurdo
que el intento de los estudiosos de definir la criatura como
un buey. Obviamente, la única conexión con el
buey es que ambos animales son herbívoros'.
Aún el hipopótamo no encaja con todo los factores,
así como tampoco la cola de este animal puede compararse
con un árbol de cedro. Sin embargo, la descripción
encaja con muchos de los dinosaurios herbívoros, un tipo
de los cuales es ciertamente el más grande de todos los
animales terrestres creados. Tal dinosaurio estaba por lo tanto
vivo para el tiempo que el libro de Job fue escrito.
Dinosaurios y la Biblia
Muchos cristianos están confundidos acerca de
los dinosaurios. Si nosotros basamos nuestros pensamientos
en la Palabra de Dios, en lugar de las falibles ideas
evolucionistas del hombre tales como las que se muestran
en la película de Parque Jurásico y Mundo
Perdido, podríamos fácilmente ver cómo
encajan perfectamente con lo que dice la Biblia.
Éxodo 20 nos dice que Dios creó en seis
días 'los cielos y la Tierra, y lo que hay en ellos',
lo que incluye aún criaturas extintas, tales como
la mayoría de los dinosaurios. ¿En qué
día fueron éstos creados? Los dinosaurios
terrestres, como cualquier otro animal, fueron creados
en el Sexto día de la Creación. ¿Cuándo
sucedió esto? Adán también fue creado
en el sexto día, y tenemos conocimiento de su descendencia,
por lo que podemos decir que fueron miles de años,
y no millones. De cualquier manera, los fósiles
de dinosaurios, que son la evidencia de muerte, derramamiento
de sangre y enfermedad, no podían haberse formado
hace millones de años, pues los ubicaría
antes del pecado de Adán, poniendo así los
efectos de la Maldición ¡antes de la caída!
Basados en el fundamento Bíblico, es fácil
hacer una conexión entre los dinosaurios y las
leyendas sobre dragones, si las personas y los dinosaurios
se conocían, podemos pensar que quedarían
recuerdos de los encuentros más impresionantes.
La cantidad de leyendas sobre dragones en las diferentes
culturas alrededor del mundo, son testimonio de cuando
las personas vivieron con inmensas fieras reptiles, algunas
con cuernos y escamas plateadas, y algunos que volaban.5
Tales recuerdos culturales de criaturas semejantes a dinosaurios,
no encajan con la idea evolucionista que los dinosaurios
se extinguieron hace 65 millones de años, antes
que el primer hombre apareciera, pero ellos encajan con
el relato histórico Bíblico. Los evolucionistas
reclaman que la similitud entre dinosaurios y dragones
son una coincidencia misteriosa, siendo que ellos creen
que el hombre nunca ha visto un dinosaurio.
Debido a que la Biblia nos da un verdadero recuento de
la historia de la Tierra, no es sorprendente hallar que
falta evidencia en el récord fósil mostrando
que el dinosaurio ha evolucionado de un animal no dinosaurio,
o de un tipo a otro.
Esto aclara porqué hallamos a los 'dragones' mencionados
frecuentemente en la Biblia, y la descripción Bíblica
de behemot como el dinosaurio vegetariano más grande
(ver el texto principal). La implicación de que
los dinosaurios deben por tanto haber sobrevivido el Diluvio,
es consistente con el mandato de Dios de subir al Arca
de Noé, a al menos dos de cada clase de animales
terrestres, parejas jóvenes, en especial en el
caso de la clase de los pocos dinosaurios gigantes existentes.
Con tanto material creacionista disponible para todas
las edades, los dinosaurios han venido a ser 'lagartos
misioneros', una forma de alcanzar al verdadero 'mundo
perdido' con las verdades de la creación y el Evangelio.
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¿Pueden los dinosaurios existir aún?
Algunos dinosaurios podrían estar vivos aún.
Por casi 100 años se han recibido reportes desde lagunas
del Congo en África central de la presencia de un monstruo
conocido por los nativos como 'Mokele Mbembe', el cual se parece
a un dinosaurio. Se reportan variaciones en su longitud que
van desde 5 hasta 10 metros, mucho de ello conformado por su
larga cola y muy largo cuello. Su cabeza y cuello son comparadas
a la de una serpiente, pero es mucho más largo que cualquier
serpiente pitón.
Las patas del 'Mokele Mbembe' son descritas como cortas, con
tres uñas visibles en la parte posterior de la pata,
y las huellas de las pisadas son redondas como de 30 centímetros
por pisada en diámetro. El cuerpo ha sido comparado con
un elefante o un hipopótamo. Se dice que se alimenta
de malombo, una planta tropical trepadora lechosa y con frutas
semejantes a manzanas.
El profesor Mackal, quien ha guiado expediciones en el Congo
en busca de la criatura tan evasiva, cree que es un pequeño
dinosaurio. Su investigación sugiere específicamente
ser un Atlantosaurio.
Visto por los científicos
De acuerdo a Mackal, el biólogo africano Marcelino Agnagna,
dio un detallado reporte de haber visto a Mokele Mbembe en mayo
de 1983 en las aguas superficiales del remoto lago Tele. Cinco
metros de él era visible sobre el agua.3
La idea acerca de los dinosaurios sobrevivientes no es improbable
de acuerdo a lo que la Biblia enseña. África permanece
aún como un continente con un excelente hábitat
para los dinosaurios ya que específicamente en el Congo,
hay miles de kilómetros cuadrados de pantanos impenetrables
y densa jungla que no han sido totalmente explorados.
Lo mismo puede decirse para los monstruos marinos. Los océanos
del mundo cubren cerca de dos-tercios de nuestro planeta y en
promedio una profundidad de 3,000 metros. Más que el
doble que el Gran Cañón. En su zona más
profunda, 11 kilómetros, el Monte Éverest estaría
completamente sumergido.
Hay más que suficiente espacio en estas vastas profundidades
para animales que permanecen aún desconocidos para la
ciencia moderna, como especímenes vivientes.
Encontrar vivo un dinosaurio, gana factibilidad cuando nos
damos cuenta de que criaturas menos espectaculares han sido
encontradas, las cuales como los dinosaurios, también
se creyeron extintas por millones de años, desde su aparición
como fósiles y el presente.
Después de todo no están tan extintos, por ejemplo,
el celacanto. En 1938 un pez de metro y medio de largo fue capturado
en el Océano Índico en las costas de África.
A partir de sus fósiles, los científicos declararon
su extinción por lo menos por el mismo período
de tiempo de los dinosaurios, pero ahora es harto conocido que
el celacanto ha sido capturado por pescadores de Madagascar
durante siglos.
Recientemente, un árbol fue descubierto en la selva
australiana, el cual había sido conocido previamente
por sus fósiles de la 'era de los dinosaurios'.4 Los
evolucionistas deben explicar no solamente el porqué
estos organismos, han sobrevivido sin cambiar a través
de 'millones de años' sin mutaciones por los cambios
ambientales y sus predadores, y porqué ninguno de sus
fósiles son encontrados en las rocas representado los
supuestos millones de años entre entonces y el presente.
Sin embargo este rompecabezas está resuelto, cuando
millones de años son vistos como ficción, y los
fósiles son vistos como el resultado de la inundación
total de la Tierra descrita en la Biblia. A pesar de que muchas
criaturas han resultado extintas en los miles de años
desde el Diluvio, es mucho menos sorpresivo para creacionistas
que para los evolucionistas cuando algunos de ellos, conocidos
solamente por los archivos fósiles, se muestran aún
vivos y saludables.
Rebecca Driver tiene un diploma en periodismo y es miembro
de la Sociedad Internacional de Cripto-zoología.
Referencias y Notas
- Janet y Colin Borrad, Modern Mysteries of the World:
Strange Events od the Twentieth Century, (Misterios modernos
del mundo: extraños eventos del Siglo XX), Grafton Book,
Londres, 1989. Regresar al texto.
- Kart P.N. Shuker, In Search of Prehistoric Survivors:
Do Giant 'Extinct' Creatures Still Exist? (En Busca de sobrevivientes:
¿Existen todavía criaturas gigantes 'extintas'?),
A Blandford Book, Reino Unido, 1995. Regresar al texto.
- Roy Mackal, A Living Dinosaur? In Search of Mokele-Mbembe
(¿Un dinosaurio viviente? En busca de Mokele-Mbembe),
E.J. Brill, Holanda, 1987. También Jenny Randles, The
Unexplained Great Mysteries of the 20th Century (Los grandes
misterios inexplicables del Siglo XX), Anaya Publishers LTD,
Londres, 1994. Regresar al texto.
- Revista Creation 17(2):13, marzo–mayo,
1995. Regresar al texto.
- Dinosaurs and Dragons: Stamping on the Legends (Dinosaurios
y dragones: Impresos en las Leyendas) revista Creation
14(3):10–14, junio-agosto, 1992. Regresar al texto.
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