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La No-Evolución
del Caballo
¿Una Creación Especial o un Conejo Evolucionado?
por Jonathan
Sarfati
Publicado originalmente
en Creation
Ex Nihilo
21(3):2831, JunioAgosto 1999
Probablemente ningún
animal ha sido tan importante para la historia como el caballo. Antes de
que fueran inventados los motores que usan vapor o petróleo, los
caballos eran la forma más rápida de transporte por tierra.
Su uso por mensajeros y soldados fue decisivo para la victoria de muchas
batallas. Inclusive algunas culturas toman leche de yegua, y hasta el cabello
de caballo se usa para los arcos de violines, colchones y como forro de
ropa. Aún su sistema inmunológico produce la antitoxina salvavidas
contra el tétano, mientras sus heces se usan comúnmente como
fertilizante y a veces hasta se han usado como combustible. Su cuero se
usa para hacer cuero cordobán, y se hace pegamento hirviendo los
huesos y el cartílago.1,2 ¡Hasta se valora el montar el caballo
como deporte!
La Infamate Serie:
La Evolución del Caballo
Durante el último siglo, este animal hermoso ha sido usado de una
manera desafortunada su supuesta ascendencia evolucionista es utilizada
como ejemplo para apoyar a la evolución. Empezó en 1879 con
el paleontólogo americano O. C. Marsh y el famoso evolucionista T.
H. Huxley, conocido como el perro buldog de Darwin. Desde entonces,
muchos museos y libros populares han presentado una serie artística
empezando con el eohippus, o caballo matutino. Éste
tenía cuatro dedos, era del tamaño de un perro, con fecha
de 50 millones de años de antiguo. La siguiente criatura es normalmente
una criatura más grande llamada Mesohippus, de tres dedos. La próxima
es aún más grande, el Merychippus, con dos de los dedos más
pequeños que el tercero. Al final de la línea, está
el caballo moderno mucho más grande, Equus, con una pezuña,
mientras todo lo que permanece de los otros dos dedos son los sesamoides
que son vestigiales.3 Algunos de los diagramas además
muestran tendencias en la forma de dientes, con un hypsodontía creciente
(es decir, dientes de corona alta). Esto supuestamente demuestra el cambio
entre el roer matas y el pastar la grama.
¿Qué Tan Definido es Realmente?
Así como dijo el biólogo Heribert-Nilsson, el árbol
genealógico del caballo es bello y continuo solamente en los libros
de texto,4 y el famoso paleontólogo Niles Eldridge llamó
la imagen que dan los libros de texto lamentable5 y un
ejemplo clásico de la museología paleontológica.6
Como se demuestra en la tesis detallada de Walter Barnhart, la serie
del caballo es una interpretación de datos.7 Documenta que se han
hecho historias diferentes de la evolución del caballo por evolucionistas
usando los mismos datos, mientras el concepto de la misma evolución
evolucionaba.
Esto se aplica especialmente al reconstruir los animales usando los esqueletos
fosilizados, los cuales son por lo general, incompletos. Escribió
el evolucionista Gerald Kerkut:
Requiere de mucha lectura para averiguar, acerca de cualquier género
(de caballo) en particular, precisamente qué tan completas son las
diversas partes del cuerpo (en el registro fósil) y qué partes
de las figuras ilustradas resultan de una reconstrucción hábil.
Las redacciones iniciales siempre tomaron la precaución de indicar
por líneas de puntos o por falta de sombreado los límites
precisos de la reconstrucción, pero los autores luego dejaron de
tener ese cuidado.8
Los evolucionistas informados ahora reconocen que esa serie, aún
dentro de su propio armazón, no es una línea recta. Aunque
continúan creyendo en la evolución del caballo, la perspectiva
moderna del relato fósil de los caballos es que es mucho más
irregular y diverso.9
¿Cuál es el Caballo Matutino?
Esta criatura fue descubierta en 1841 por Richard Owen, uno de los paleontólogos
eminentes de esos días, el inventor de la palabra dinosaurio,
y un oponente firme de Darwin. Owen no vio ninguna conexión con el
caballo sino que lo pensaba ser muy parecido al conejo moderno. Así
que le puso el nombre Hyracotherium. Otros fósiles del mismo tipo
de criatura luego fueron llamados Eohippus (caballo matutino)
por los paleontólogos de mentalidad más evolucionista. Pero
el nombre puesto por el descubridor es prioritario. Así que no
está claro que Hyracotherium era el caballo ancestral según
Kerkut.10
Los Fósiles
Los fósiles no llevan letreros que digan qué tan antiguos
son. Su edad les es, por lo general, asignada, dependiendo de su profundidad
de enterramiento a los que se encuentran en los estratos más
profundos les es asignada una edad mayor. Basándose en un cuadro
Bíblico, debemos esperar que muchos, pero no todos, los fósiles
fueran enterrados durante el diluvio, así que los mayores tendrían
solamente unos 4.500 años. Los fósiles en estratos más
altos pueden haber sido enterrados en catástrofes locales después
del diluvio.
Es probable que muchos de los fósiles de los caballos son posteriores
al diluvio. Sin embargo, aún si concediéramos la fechación
evolucionista de épocas largas, no muestran la progresión
clara que hacen los libros de texto. Por ejemplo, en el noreste del estado
Oregon (EE.UU.), el Neohipparion de tres dedos y el pliohippus de un dedo
fueron hallados en el mismo estrato. Esto indica que convivían, y
así no hay ninguna evidencia de que el uno evolucionó del
otro.11,12
Muchos Caballos Diferentes
Los caballos actuales demuestran una gran variedad de tamaños. Su
altura por lo general se mide en manos una mano = 10 centímetros.
El caballo más grande es el caballo Inglés Shire, que puede
alcanzar hasta 20 manos de altura.1 Los caballitos (las jacas) son caballos
que miden menos de 14.2 manos de altura,1 y la Fallabella mide apenas 4
manos.
Los caballos
varían de otras maneras también. Los caballos modernos pueden
tener 17, 18, o 19 pares de costillas. Además, los caballos de tres dedos
existen hoy. El mismo O.C. Marsh escribió que algunos caballos en el
suroeste de los EE.UU. tenían tres dedos de casi el mismo tamaño,
así corresponde a los pies del Protohippus extinto.13
Una parte importante del modelo Bíblico de la creación es que
diferentes clases de criaturas fueron creadas con mucha información genética.
La selección natural puede clasificar esta información genética
existente, al eliminar criaturas que no son aptas para determinado ambiente.
Así muchas variedades diferentes pueden ser producidas en medio ambientes
diferentes. Note que este proceso de clasificación incluye la pérdida
de información, así que es irrelevante en cuanto a la evolución
de partículas a personas, que requiere que un proceso no
inteligente agregue información nueva.14,15
Además, mucha de esta información genética (creada) puede
haber estado latente (escondida, es decir que los rasgos codificados en los
genes no se manifiestan en la cría) en las clases originalmente creadas.
Además tenían otros genes controladores o reguladores que activan
o desactivan otros genes. Es decir, controlan si la información en un
gen será descifrada, para que el rasgo sea expresado en la criatura.
Esto permitiría cambios rápidos y drásticos, que continúan
siendo cambios que involucran información ya creada, no la generación
de información nueva.
Al aplicar estos conceptos al caballo, la cifra de la información genética
para los dedos extras está presente, pero está desactivada en
la mayoría de los caballos modernos. Hoy en día, puede nacer un
caballo que tiene activados esos genes, y ciertamente muchos caballos fosilizados
también tenían activados esos genes. Esto explicaría por
qué no hay formas transicionales que muestran un tamaño de dedo
cada vez más pequeño.
Es posible que el tamaño del cuerpo y la forma de los dientes además
se controlaban por genes reguladores.16 Esto recibe apoyo por medio de un experimento
por Paul Sharpe y sus colegas con los embriones de ratones. Descubrieron que
una sóla proteína, llamada BMP-4, inhibe el gen que causa la formación
de los molares, para que así puedan crecer los dientes incisivos. Sin
esta proteína, no se forman dientes incisivos.17
Estos mecanismos pueden explicar la supuesta serie evolutiva del caballo como
variaciones dentro de la clase equino (caballo). La gran variedad entre los
caballos actuales, sin duda de la misma clase, apoya esto.
Forma de los Dientes
Ciertamente la forma de los dientes puede variar mucho dentro de una clase,
lo cual significa que es poco prudente asumir que los dientes fosilizados de
diferentes tipos muestran la evolución.18 Además es poco aconsejable
ser dogmático acerca de las dietas basándose en la forma de los
dientes. Esto hemos mostrado en cuanto a los murciélagos,19 y evidencias
recientes han cambiado las ideas previas acerca de la dieta de caballos antiguos
basadas en la forma de sus dientes. El paleontólogo evolucionista Bruce
MacFadden analizó los dientes de seis especies (más
probable, variaciones dentro de una clase) de caballo, fechados con una edad
de cinco millones de años.20
Las primeras teorías evolucionistas habrían afirmado que, ya que
todos tenían dientes de corona alta, deben haber pastado. Pero el número
de isótopos de carbono estable 12C y 13C impregnados en los dientes indica
que los caballos eran roedores y sin pastar.
Los investigadores además dijeron que una vez que evolucionó la
hipsodontía, era imposible volver a tener dientes de corona baja otra
vez. Según un modelo creacionista, esto sugiere que la hipsodontía
es una condición altamente especializada, que ha perdido la información
genética para cualquier otro tipo de dientes.
Una vez más, esta pérdida de información es lo opuesto
de la evolución de moléculas a hombres muy parecido a los
osos de pelo largo en la cita No. 15
Los Sesamoides: ¿Residuos Inútiles o Buen Diseño?
Muchos
evolucionistas afirman que los sesamoides en las patas de los caballos (vea
el dibujo) son vestigiales, es decir, residuos inútiles de su supuesta
pasada evolucionista. Pero el zoólogo evolucionista Scadding ha dicho,
los miembros vestigiales no proveen ninguna evidencia para sostener
la teoría de la evolución.21
Indicó que el argumento no es científico, ya que es imposible
en principio comprobar que un miembro no tiene ninguna función; en cambio,
bien puede tener una función la cual no conocemos.22 Scadding además
nos recuerda que mientras más se ha incrementado nuestro entendimiento,
más se ha disminuido el listado de estructuras vestigiales, y dijo
que la afirmación del siglo 19 de cientos de miembros vestigiales ha
disminuido a un puñado de casos dudosos.23 Además, los miembros
vestigiales podrían comprobar la involución (pérdida de
información), no la evolución.
En particular, los sesamoides de los caballos sirven para unas cuantas funciones
importantes. Refuerzan los huesos de la pata y de la pezuña, algo muy
importante a causa del esfuerzo enorme que impone el galopar a las patas. Además
proveen puntos de ligamento para algunos músculos importantes. Y forman
una ranura protectora que resguarda el ligamento suspensorio, un tirante elástico
vital que sostiene el peso del caballo mientras camina.24
El
caballo muestra similitudes debidas por una creación.
Los evolucionistas mantienen que las similitudes entre las patas de la rana,
del reptil, y de los mamíferos muestran que evolucionaron de un ancestro
común. Los anfibios (ej. ranas) supuestamente evolucionaron a ser reptiles,
de donde surgieron los mamíferos, incluyendo a los murciélagos
y los humanos.. por lo que tienen similitudes en sus patas, brazos y piernas.
Sin embargo, las patas de un caballo realmente no concuerdan con esta explicación.
El caballo es más similar al humano que a la rana, pero las patas de
la rana se asemejan más a nuestras piernas que a las patas del caballo.
Los evolucionistas tratan de explicar esta discrepancia al decir que el caballo
es diferente porque sus piernas han sido adaptadas por su manera de caminar.
Esto es contar una explicación y no verlo científicamente.
Quizá, este caballo sea parte del patrón que Dios creó
para decirnos que existe sólo un Creador, y por esto las similitudes;
pero que las cosas no se hicieron por sí mismas (existen maravillas
que no pueden ser categorizadas dentro de la historia que se hicieron a sí
mismas).
Aún más, el embrión de la rana desarrolla sus piernas
diferentemente a las nuestras-- los dígitos de los anfibios se desarrollan
a través de crecimientos hacia afuera, mientras que los dígitos
amnióticos (reptiles, aves y mamíferos) son desarrollados de
una placa ósea disuelta en diferentes partes. Aún con su patrón
similar, podemos ver la diferencia. Realmente no existe excusa alguna para
negar al Creador (Romanos 1:20).
En Resumen
Los libros de texto crean
esta serie evolutiva a partir de lo que probablemente no era caballo
(hyracotherium) y variedades de verdaderos caballos.
Lejos de ser un ejemplo de la evolución, es un ejemplo de la variación
amplia dentro de una clase creada.
La evolución desde partículas a personas requiere de la generación
de información nueva, mientras las variedades de caballos, especialmente
el número de dedos, resulta de información preexistente que
se activa o se desactiva, junto con la selección natural que quita
información.
Las teorías de adaptación a diferentes dietas basadas en la
forma de dientes han sido debilitadas por análisis reciente de isótopos.
Los sesamoides, lejos de ser vestigios inútiles de la evolución,
tienen un papel muy importante en la pata del caballo.
Referencias y Notas
1. Horse and horsemanship, Encyclopaedia Britannica, 20:646-655,
Edición 15, 1.992.
2. Por supuesto, algunos de estos usos podían haberse surgido solamente
después de que el pecado de Adán trajo la muerte a la creación
(Romanos 5:12, 8:20-22, 1ra de Cor. 15:21-22).
3. Evolution, the Theory of, Encyclopaedia Britannica, 18:855-883,
Edición 15. 1.992 : vea la página 861.
4. Heribert-Nilsson, Synthetische Artbildung, Gleerup, Suecia, Universidad
de Lund, 1.954.: citado en el libro Darwins Enigma: Fossils and Other
Problems, Edición 4, Master Books, Santee, CA, p. 81, 1988.
5. Niles Eldredge, citado por Sunderland, ref. 4, p. 78.
6. Niles Eldredge, Life Pulse: Episodes from the story of the fossil record,
Penguin, London, 1989, p.222.
7. Walter Barnhart, A critical evaluation of the phylogeny of the horse,
M.Sc. Thesis, Institute for Creation Research, Santee, CA, 1.987.
8. Gerald A. Kerkut, Implications of Evolution, Pergamon Press, London, New
York, p. 146, 1.960.
9. El paleontólogo David Raup escribió: El relato de la
evolución es aún sorprendentemente desigual e, irónicamente,
tenemos aún menos ejemplares de la transición evolutiva que
teníamos en la época de Darwin. Al decir eso digo que los ejemplos
clásicos de cambios darwinistas en el relato de fósiles, tales
como la evolución del caballo en Norteamérica, han tenido que
modificarse o desecharse como resultado de información más detallada.
: lo que parecía ser una progresión simple cuando teníamos
pocos datos ahora parece ser mucho más compleja y mucho menos gradualística.
Así que, el problema de Darwin no se ha aliviado. D.M. Raup,
Conflicts between Darwin and Paleontology, Field Museum of Natural
History Bulletin 50:22, 1.979.
10. Ref. 8, p. 149.
11. Duane Gish, Evolution: The Fossils STILL Say NO!, Institute for Creation
Research, El Cahon, CA, USA, pp. 187-197, 1.995.
12. No obstante, algunos creacionistas creen que realmente hay una tendencia
en el registro fósil. Creen que esto refleja una adaptación
dentro de la clase de caballos para pasar del bosque a los pastos, causada
por el calentamiento y secado de la Tierra después del diluvio. Indican
que estos cambios climáticos son difíciles de explicar en un
escenario evolucionista de billones de años. Vea P. Garner, Its
a Horse, of course! A creationist view of phylogenetic change within the equid
family, Origins (Journal of the Biblical Creation Society) 25:13-23,
1.998. Esto fue escrito antes de la ref. 20.
13. O.C. Marsh, Recent polydactyle horses, American Journal of
Science 43:339-354, 1.892.
14. Vea Carl Wieland, Beetle Bloopers, Creation 19(3):30, 1.997.
15. Paula Weston y Carl Wieland, Bears across the world, Creation
20(4):28-31, 1.998.
16. Leonard Brand, Faith, Reason and Earth History: A paradigm of earth and
biological origins by intelligent disign, Andrews University Press, Berrien
Springs, MI, USA, p. 202, 1.997.
17. A.S. Tucker, K.L Matthews, Paul Sharpe, Transformation of tooth-type
induced by inhibition of BMP signaling, Science (Ciencia) 282(5391):1136-1138,
6 Noviembre 1.998.
18. Celedonio Garcia-Pozuelo-Ramos, Dental variability in the domestic dog
(Canis familiaris): Implications for variability of primates, Creation Research
Society Quarterly 35(2):66-75, 1.998.
19. Creation 21(1):30, 1.998.
20. Bruce J. MacFadden et al., Ancient diets, ecology , and extinction of
5-million-year-old horses from Florida, Science 283(5403):824-827, 5 Feb 1.999.
Además vea lo que se dice en las páginas 757 y 773 de la misma
revista.
21. S.R.
Scadding, Do vestigial organs provide evidence for evolution?
Evolutionary Theory 5:173-176, 1.981
22. El diccionario Shorter Oxford del Inglés (1.993) define vestigial
como degenerado o atrofiado, habiéndose vuelto inútil
en el transcurso de la evolución. Algunos evolucionistas ahora
han vuelto a definir vestigial para que signifique simplemente
reducido o cambiado en su función. Así que, aún
miembros valiosos y funcionales (coherente con diseño) ahora pueden
llamarse vestigiales. Los creacionistas no debemos permitir a los evolucionistas
cambiar las reglas cuando pierden.
23. R. Wiedersheim afirmó que hubo más que 180 miembros vestigiales
en el cuerpo humano, en The Structure of Man: and Index to his Past History;
traducido por H. y M. Bernard, Macmillan, Londres, 1.985.
24. J. Bergman y G. Howe, "Vestigial Organs" Are Fully Functional,
Creation Research Society Books, Kansas City, p. 77, 1.990; H.R. Murris, Vestigial
Organs: A creationist re-investigation, Origins (Revista de la Sociedad
pro Creación Bíblica) 5(13):10-15, 1.992.
JONATHAN SARFATI, B.Sc (Hons), Ph.D., F.M. Dr. Sarfati obtuvo su Ph.D. En
Química Física de la Universidad Victoria de Wellington, Nueva
Zelandia. Ha sido coautor de varias redacciones técnicas, y actualmente
trabaja tiempo completo por Respuestas en Génesis en Birsbane, Australia.
Es el antiguo Campeón de Ajedrez de Nueva Zelandia.
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