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Saga
Salada
Publicado por primera
vez en: Creation 23(4):15
SeptiembreNoviembre 2001
La noticia sensacional: En octubre del 2000,
algunos investigadores dirigidos por el Profesor Russell Vreeland
de la Universidad West Chester de Pennsylvania, EE.UU., afirmaron
haber revivido bacterias que habían permanecido dormidas,
atrapadas dentro de cristales de sal desde el tiempo en que se formaron.1
Gran cosa, podrá decir ustedpero los cristales de sal,
de una mina en Nuevo México, vienen de 600 metros (2,000
pies) de profundidad, de una capa fechada geológicamente
en 250 millones de años.
El asunto: Si las bacterias en realidad
vinieron del interior de los cristales, y no se debieron a contaminación
por bacterias modernas, entonces se concluye que toda su maquinaria
frágil y compleja sobrevivió desde el tiempo en que
la capa geológica se formó. Si eso fue hace unos miles
de años, entonces tal supervivencia se convierte en algo
remotamente factible, aunque incluso sorprendente.
Las moléculas biológicas son inmensamente
complejas, y como tales son muy frágiles. Tome el ADN por
ejemplo. Incluso protegido de la humedad, el calor y otras formas
de energía como la radiación, eventualmente las desharía.2
De hecho, medidas de laboratorio indican que después de 100,000
años a lo sumo, no quedaría nada de ADN, mucho menos
toda la maquinaria intacta que se necesita para hacer un ser vivo.3
Enterrada dentro de un cristal de sal, una cosa
viva no puede extraer energía de su ambiente. Así
que la única manera en que podría sobrevivir por incluso
cientos de años en esa situación sería adormeciéndose,
en otras palabras, apagando su maquinaria. Sin embargo,
eso prevendría que se pudiera reparar a sí misma.
La tendencia a deshacerse permanecería sin obstáculos.
La conclusión obvia: la capa geológica
no tiene millones de años en realidad. Quizás al darse
cuenta de esta profunda implicación, muchos científicos
se han vuelto muy escépticos de tales afirmaciones del ADN
antiguo y mucho menos de vida antigua.
La controversia: El Profesor Dan Graur y
el Dr Tal Pupko, de la Universidad de Tel Aviv en Israel, dicen
haber demostrado ahora que las bacterias revividas de la sal son
en realidad contaminantes modernos.4 La base para su
afirmación es que comparando las secuencias genéticas
(ADN) de la variedad revivida con aquellas del tipo
moderno se muestra que son muy similares. Si la diferencia entre
ellas fuera 250 millones de años, dicen estos investigadores,
se habrían acumulado más cambios genéticos.
El investigador original ha respondido de manera
vehemente. El Prof. Vreeland dice que aunque se le pidió
que revisara el artículo original de Graur y Pupko acerca
de las secuencias, ellos no publicarían sus respuestas. Él
insiste que las precauciones que él y su equipo tomaron para
excluir completamente la contaminación fueron tales que,
dice él, la probabilidad de que ocurriera es menor a uno
en un millón. El equipo está tan seguro de esto que
uno de sus integrantes sugiere que la razón por la similitud
debe ser que estas bacterias antiguas han escapado previamente hacia
el ambiente, cuando sal del depósito fue disuelta en un río.
Mientras la controversia aumenta, una posibilidad
obvia emerge: ¡ambos pueden tener la razón!
Considere este escenario: El Dr. Vreeland
y sus colegas tienen la razón en que las bacterias que revivieron
fueron sin duda atrapadas dentro del cristal de sal. Los críticos
también aciertan cuando insisten que las leyes de la física
dicen que ninguna cosa viva puede permanecer dormida por más
de unos pocos cientos de años a lo sumo.
De esa manera: La formación geológica
tiene efectivamente sólo unos miles de años, no 250
millones (vea estos artículos).
Esto explica nítidamente por qué las bacterias revividas
son tan similares a sus contrapartes modernasno ha habido
suficiente tiempo para acumular muchos errores. Ellas se reproducen
según su tipo de cualquier manera. Por la Biblia, sabemos
que el mundo tiene sólo unos 6,000 años, y el depósito
que contiene los cristales de sal fue con mucha seguridad formado
en el tiempo del Diluvio, hace unos 4,300 años.
Resumen: Si el equipo de West Chester en
realidad ha hecho lo que dice al eliminar la contaminación
de bacterias modernas, el reavivamiento de estas bacterias de estos
cristales de sal es evidencia poderosa de que todo el sistema geológico
de fechación no es muy confiable. La similitud de las bacterias
revividas con las modernas, aunque usada para oponerse a este hallazgo,
resultaría entonces confirmando mucho más que
la creencia en los 250 millones de años es ficción.
Referencias y notas
1. Vreeland, R.H., Rosenzweig, W.D., Powers, D.W.,
Isolation of a 250 million-year-old halotolerant bacterium from
a primary salt crystal, Nature 407(6806):897900,
2000. Reportamos de sus descubrimientos en Creation 23(2):6,
2001.
2. Esto se debe a los efectos al azar del movimiento
molecular, consistente con la Segunda Ley de la Termodinámica.
También es imposible protegerlo de la radioactividad de fondo
natural.
3. Vea, por ejemplo, Sykes, B., The past comes
alive, Nature 352(6334):381382, 1991. Como evolucionista,
Sykes cree que el ADN intacto en sedimentos viejos es
evidencia de que los datos del laboratorio (se refiere a sólo
10,000 años para el ADN en este artículo, en realidad),
no la edad, deben estar equivocados. (Vea también Creation
15(2):9, 1993; 14(3):43, 1992.)
4.BBCNews, Row over ancient bacteria, <http://news.bbc.co.uk/hi/english/sci/tech/newsid_1375000/1375505.stm>,
19 de Junio de 2001; reportando sobre el artículo de Graur
y Pupko en el Journal of Molecular Biology and Evolution.
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