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Afrontando la fuerte brisa
Una entrevista con el 'Sr. Edad de Hielo' del creacionismo, el meteorólogo Michael Oard.
Por Carl Wieland
Creation Ex Nihilo 19(1):42-43
Diciembre 1996-Febrero 1997
Michael J. Oard posee una maestría en Ciencias Atmosféricas
de la Universidad de Washington. Trabajó como meteorólogo
y pronosticador del clima para el U.S. National Weather Service
(Servicio Climatológico Nacional de Estados Unidos) por muchos
años, y ha publicado varios artículos de investigación
en su campo en revistas científicas reconocidos.
Michael (Mike) Oard, vive en Montana, parte de los Estados Unidos
con paisajes hermosos. También es un lugar donde uno puede
ver mucha evidencia de que áreas extensas alguna vez estuvieron
cubiertas de láminas glaciales inmensas. Por ejemplo, las
rocas gigantescas que muestran señales de haber sido transportadas
un trayecto largo desde su lugar originario. Él dice que
se debe a que fueron transportadas por una lámina de hielo,
o se deslizaron de un iceberg que flotaba en uno de los muchos lagos
que eran abundantes cerca de la lámina de hielo.
Mike se dedica a pensar y hacer investigaciones acerca del Diluvio.
Ha escrito bastantes artículos para la revista Creation
Ex Nihilo Technical Journal, y es reconocido por su trabajo
en la Edad de Hielo Bíblica. Ha escrito una monografía
técnica sobre el asunto, así como Life in the Great
Ice Age (Vida en la Gran Edad de Hielo), un libro para toda
la familia escrito junto con su esposa Beverly. Este libro ilustra
cómo interactúan los Neandertales y otros grupos de
humanos post-diluvianos con las condiciones climáticas difíciles.
Como fue criado en una iglesia liberal, a Mike se le enseñó
que 'había errores en la Biblia y todo ese tipo de cosas'.
Sin embargo, cuando la leyó por sí mismo, le 'pareció
razonable'. A pesar de recibir 'mucha educación religiosa',
no fue hasta que estuvo en la Marina que pensó seriamente
'acerca de si Dios existía, y si Él existía,
eso era todo lo que importaba'.
Buscó seriamente la evidencia de la existencia de Dios,
y el mismo Señor siempre lo guiaba a la creación.
A medida que pasó el tiempo, se fue dando cuenta de que 'si
alguien empieza a desconfiar de algo razonable y recto, como la
Palabra de Dios, entonces tendrá problemas serios con el
resto de las Escrituras.' Él cree que la Creación
en seis días literales es realmente importante, porque él
dice que, 'Si usted empieza a comprometer aquello que a mí
me parece que es muy obvio en la Escritura, usted se está
abriendo a comprometer muchas otras áreas de la Biblia, lo
cual sucede a menudo'.
Él empezó a pensar seriamente en el mecanismo para
una edad de hielo hace veinte años. Notó que el límite
de la lámina de hielo norteamericana estaba precisamente
en el borde de donde hoy se acumula la nieve de invierno 'permanente’.
Él dice que 'conectar eso con las ideas que otros creacionistas
han tenido durante los años' era la clave para la postulación
de un mecanismo post-diluviano de la Edad del Hielo.
Lo más importante para cualquier teoría sobre la
edad de hielo, dice él, es encontrar una forma de 'enfriar
los veranos, para evitar que el hielo se derrita en la mayoría
de las áreas que una vez estuvieron en glaciación,
pues los inviernos ya son lo suficientemente fríos'. Un mecanismo
de enfriamiento como ése, estaba perfectamente disponible
después del Diluvio. Había mucha ceniza volcánica
y gases en el aire por el rompimiento de la corteza que liberó
las 'fuentes del grande abismo' descrito en Génesis. Ese
material volcánico en el aire reflejaría mucho del
calor del sol de regreso hacia el espacio.
Sin embargo, tener sólo aire más frío no
es suficiente. Mike señala que en Siberia hoy, hay temperaturas
muy bajas, pero es tan frío que nunca hay la suficiente humedad
en el aire para mantener una capa de hielo. Para tener una edad
de 'hielo', dice, se necesita mucho agua.
'Después del Diluvio usted tendría el frío
y el agua necesaria', dice Mike. 'El agua que vino de por debajo
de la tierra durante el Diluvio habría sido muy tibia o caliente.
Al mezclarse esta agua con el océano pre-Diluviano resultaría
un océano más caliente. Lo que significa un aumento
considerable en la evaporación. Así que hay más
humedad disponible en el aire para tormentas, generando nieve e
hielo en las latitudes media y alta, cerca de las capas de hielo
que se estaban desarrollando. Mas la ceniza y los gases en el aire
dando el enfriamiento de los veranos', fue suficiente para iniciar
esta edad famosa. Los evolucionistas, dice Mike, se han inclinado
por una teoría astronómica para la Edad de Hielo que
les da un poco de enfriamiento, pero ninguna manera de obtener más
humedad en el aire (un mundo más frío significa
menos evaporación de los océanos).
Los cálculos de Oard muestran que una estimación
probable de cuándo la Edad de Hielo alcanzó su punto
máximo habría sido alrededor de 500 años después
del Diluvio, con otros 200 años para derretirse. Él
advierte que ésta es sólo una cifra 'aproximada',
que podría variar por cientos de años 'pero sigue
siendo un tiempo corto para los evolucionistas'.
¿Qué sobre el enigma de los mastodontes congelados?
Mike dice que está seguro de que fueron el resultado de eventos
post-diluvio, puesto que la mayoría de estos se encuentran
en el así llamado 'fango' congelado, encima de los sedimentos
del Diluvio, en riscos que son en realidad deltas de ríos,
o en costas marinas. 'Son en realidad bastante superficiales, y
aunque los científicos estiman que hay cientos de miles,
o millones de esqueletos de mamutes en Siberia, sólo hay
unas cuantas docenas que tienen carne en ellos. Sólo hay
unos pocos cuerpos intactos, como el mamut Beresovka en el museo
de Leningrado. Sólo algunos tenían contenidos estomacales
parcialmente digeridos.'
¿Prueba esto que fueron congelados extremadamente rápido?
Mike responde, 'El mamut Beresovka fue preservado en gran parte
por congelamiento, pero no tuvo que haber sido una "brisa instantánea"
súper fría. Un mamut con algunos contenidos estomacales
fue encontrado en el medio oeste de los Estados Unidos, donde la
tierr
a no está para nada congelada. Así que debe haber
otros mecanismos operando allí.' ¿Significa esto que
no hay evidencia para una catástrofe? 'Oh, no,' dice Mike,
'No hay duda de que ha habido un cambio climático rápido
y permanente en el norte de Siberia/Alaska. Hoy, la tierra allí,
en la que estos mamutes están enterrados, está permanentemente
congelada, de manera que usted no podría tener un mamut allí
hoy. La vegetación hoy está demasiado esparcida para
sostener grandes manadas de mamutes, de cualquier forma. Luego de
que los mamutes fueron enterrados en ella, la tierra tuvo que haberse
congelado lo suficientemente rápido para preservar la carne
que se encuentra, y ha permanecido así desde entonces.'
Mike sigue investigando estas incógnitas. Por el momento
especula que estas criaturas murieron justo al final de la Edad
de Hielo Bíblica, post-diluvio, cuando las grandes capas
se estaban derritiendo, trayendo un cambio climático permanente
y también inundaciones catastróficas cuando inmensos
lagos rompieron las represas de hielo. 'Créalo o no,' dice,
'los veranos se harían más calientes, pero los inviernos
se harían mucho más fríos, desarrollando un
permafrost.' Él dice que existe evidencia publicada de un
gran rompimiento catastrófico de una represa de hielo en
Siberia, en la escala de la Inundación Spokane que labró
las tierras acanaladas del noroeste delos EE.UU. A medida que grandes
cantidades de agua fresca emergían hacia el océano
Ártico, la temperatura caería treinta grados centígrados
en una semana.
'Es difícil congelar agua salada, pero cuando una masa
de agua fresca -dulce- (que flota encima del agua salada) se derrama
en una región con temperaturas por debajo de cero, podría
congelar la mayor parte de la superficie del océano Ártico
en cuestión de días. El aire por encima de este hielo
marino queda privado del calor y la humedad del océano. La
nieve que pronto caería, reflejaría casi toda la luz
solar de nuevo al espacio, enfriando el aire aún más.1
Como resultado, habría un tremendo frente glacial sobre la
tierra, que junto al enfriamiento del aire, posiblemente podría
explicar los esqueletos congelados de los mamutes.'
Mike dice que los científicos seculares han estado sordamente
silenciosos sobre su trabajo publicado. La única excepción
fue un vigoroso geofísico anti-creacionista quien, Mike dice,
'sólo pudo señalar unos cuantos puntos bastante pequeños
que él pensaba eran errores, lo cual no pienso que lo eran.
También dijo que no existía todo ese polvo volcánico
en los sedimentos, lo cual investigué y encontré que
sí existe, así que él no estaba en lo correcto
sobre eso. No ha dicho nada desde entonces.' Mike Oard está
convencido, como científico, que la Edad de Hielo da una
excelente evidencia para la verdadera historia del mundo dada en
la Biblia.
Nota
1Estos efectos, Mike explica, habrían abrumado la cantidad
de calor mucho más modesta liberada al congelarse el agua
dulce
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