Todos estamos familiarizados
con el helio, el gas muy liviano que hace que los globos y las aeronaves floten
en el aire. El helio tiene una importante ventaja en cuanto a la seguridad
no se prende ni explota como el hidrógeno. Es también una parte
vital de las mezclas de aire que usan los buzos para respirar a grandes profundidades
a diferencia del nitrógeno, difícilmente se disuelve en
la sangre aun a altas presiones. Esto evita los dobleces, una dolorosa y peligrosa
condición causada por las burbujas de nitrógeno que se forman
en la sangre del buceador si la presión cae muy rápido cuando
el buceador vuelve a la superficie. Esta mezcla hace la voz muy aguda, porque
el sonido viaja más rápido en el helio que en el aire un
truco favorito en las fiestas usando globos inflados con helio.
El helio es el segundo
elemento químico más ligero, con muchas propiedades únicas.
Se llama así porque fue detectado por primera vez en patrones de luz
en el sol (Griego helios) antes de ser detectado en la tierra. Todos los gases
se condensarían hacia líquido si se enfriaran lo suficiente, pero
el helio tiene un punto de condensación más bajo que cualquier
substancia (-269°C o 452°F). A diferencia de otros elementos,
nunca se congelará, no importa lo frío que esté, excepto
bajo alta presión.(1) También, el helio líquido enfriado
bajo 271°C (-456°F) forma una fase única llamada
superfluído, que fluye perfectamente, sin ninguna resistencia (viscosidad).(2)
Se cree generalmente
que el helio en el sol es formado por fusión nuclear. Esto es donde el
núcleo de hidrógeno, el elemento más liviano, se combina
para formar helio con grandes cantidades de energía liberada.
En la tierra,
es producido principalmente por decaimiento de alpha (a) radioactivo. El gran
físico neozelandés Ernest Rutherford (18711937) descubrió
que las partículas a -eran en realidad el núcleo de los atomos
de helio. Los elementos radioactivos en las rocas como el uranio y el
torio producen helio de esta manera, y este se escapa al aire.
Los científicos
pueden saber qué tan rápido se está formando el helio,
qué tan rápido escapa de las rocas, qué cantidad entra
en el aire, y cuánto puede escapar del aire al espacio. También
pueden medir la cantidad de helio en las rocas y en el aire. De allí,
pueden calcular la edad máxima de las rocas y el aire. Los resultados
son enigmáticos para para aquellos que creen en miles de millones de
años. Por supuesto, todos esos cálculos dependen en asunciones
sobre el pasado, como las condiciones iniciales y los rangos constantes de los
procesos. Nunca pueden probar la edad de nada. Para eso, necesitamos un testigo
ocular (ver Job 38:4).
HELIO EN LA ATMÓSFERA
El aire es más
que todo nitrógeno (78.1%) y oxígeno (20.1%). Hay mucho menos
helio (0.0005%). Pero aún así es mucho helio 3.71 mil millones
de toneladas. Sin embargo, puesto que 67 gramos de helio escapan de la corteza
terrestre a la atmósfera cada segundo, se habrían necesitado cerca
de dos millones de años para que se acumulara la cantidad actual de helio,
incluso si no había nada al principio. Los evolucionistas creen que la
tierra es 2,500 veces más vieja que eso 4.5 mil millones de años.
Por supuesto, la tierra pudo haber sido creada con la mayor parte del helio
ya ahí, así que dos millones de años es la edad máxima.
(Fácilmente podría ser más joven, tal como 6,000 años
de edad.)
Incluso, el rango
de acumulación de helio sería más lenta ahora que en el
pasado, porque las fuentes radioactivas han decaido. Esto pondría aún
un límite máximo más bajo a la edad de la tierra.
La única salida
a este problema es asumir que el helio está escapándose al espacio.
Pero para que esto pase, los átomos del helio deben moverse lo suficientemente
rápido para escapar a la gravedad de la tierra (p.e., por encima de la
velocidad de escape). Colisiones entre átomos los hacen desacelerar,
pero por encima de una altura crítica (la exobase) de más o menos
500 kilómetros (300 millas) sobre la tierra, las colisiones son muy raras.
Los átomos que crucen esta altura tienen un chance de escapar si se están
moviendo lo suficientemente rápido por lo menos 10.75 kilómetros
por segundo (24,200 millas por hora).(3)
La velocidad promedio
de los átomos puede ser calculada si sabemos la temperatura, puesto que
está relacionada con la energía promedio de los átomos
o moléculas. El gran físico (y creacionista) James Clerk Maxwell
(4) calculó cuántos átomos de gas (o moléculas)
tendrían una velocidad dada para cualquier temperatura y masa.(5) Por
tanto podemos calcular cuántos átomos cruzarían la exobase
lo suficientemente rápido para escapar hacia el espacio.
La exobase es muy
caliente. Pero aun si asumimos una temperatura de 1500 K (1227°C o 2241°F), más alto que el promedio, la velocidad más común
para los átomos de helio es 2.5 kilómetros por segundo (5625 mph),
o menos que un cuarto de la velocidad de escape. Muy pocos átomos viajan
más rápido que el promedio, pero aún así la cantidad
de helio escapando al espacio es sólo 1/40avo de la cantidad que entra
a la atmósfera. Otros mecanismos de escape también son inadecuados
para dar cuenta de la poca cantidad de helio en la atmósfera, algo como
1/2000avo de la cantidad esperada luego de los supuestos miles de millones de
años.
Este es un problema
irresuelto para el físico C.G. Walker (quién cree en una atmósfera
antigua), que dijo:
parece haber un problema con el presupuesto de helio
de la atmósfera. (6) Otro experto, J.W. Chamberlain, dijo que este problema
de acumulación de helio
no se irá, y está sin resolver. (7)
La comunidad evolucionista ha estado buscando desesperadamente otras explicaciones
para el recorte, pero ninguna de ellas ha probado ser adecuada. ¡Una solución
simple es que la tierra no es ni de cerca tan vieja como los evolucionistas
piensan!! El científico atmosférico creacionista Larry Vardiman
ha escrito un estudio más profundo sobre este asunto.(8), (9)
HELIO EN LAS
ROCAS
Como se apuntó
más arriba, la mayoría del helio en la tierra es producido por
el decaimiento radioactivo en las rocas. Los pequeños átomos de
gas de helio no tienen problema en escapar de las rocas hacia la atmósfera.
El rango de entrada
a la atmósfera se conoce, como se mostró arriba. Pero también
podemos medir el rango al que el helio escapa de las rocas. Este proceso es
más rápido en rocas calientes, y entre más profundo vaya
uno al interior de la tierra , más calientes van a ser las rocas.
El físico
creacionista Robert Gentry estaba investigando granito profundo como una posible
forma de guardar seguramente desecho radoactivo peligroso de las plantas nucleares.
Un almacenamiento seguro requiere que los elementos no se muevan muy rápido
a través de la roca.
El granito contiene
cristales minerales llamados zirconios, que a menudo contienen elementos radioactivos.
Por lo tanto deberían producir helio, que debiera estar escapando.
Pero Gentry encontró
que aún los profundos y calientes zirconios (197°C or 387°F) contenían de lejos demasiado helio esto es, si hubiera tenido
miles de millones de años para escapar.
Sin embargo, si sólo
fueran unos miles de años para que este helio escapara, entonces no estaríamos
sorprendidos de que quedara tanto.(10)
CONCLUSIÓN
La cantidad de helio
en el aire y en las rocas no es consistente con la tierra teniendo miles de
millones de años, como creen los evolucionistas y los creacionistas progresivos.
En vez de eso es una buena evidencia científica para una edad corta,
como enseña una lectura recta de Génesis.
REFERENCIAS Y
NOTAS
- 1. Aún a un cero absoluto,
hay movimiento molecular debido a un efecto mecánico cuántico
llamado el punto cero de energía. Con el helio, este es mayor que la
energía de unión del sólido, así que cualquier
fase sólida se desharía si no se presurizara.
2. Esto se debe a
la condensación Bose-Einstein, donde un gran número de partículas
idénticas caen al mismo estado cuántico, de manera que no se distinguen
más y se comportan como una sola entidad.
3. La velocidad de
escape se da por Ö [2GM/(R + Z)], donde G es la constante de gravitación
universal, M es la masa del planeta, R es su radio, y Z es la altura por encima
de la superficie.
4. Vea Ann Lamont,
21 Grandes Científicos que creyeron en la Biblia, Creation Science Foundation,
Australia, 1995, pp. 198209.
5. La distribución
de velocidades de Maxwell es dF(v) = 4p Nv2(m/2p kT)3/2exp(-mv2/2kT)dv, donde
v = velocidad, N = número densidad del componente, m = masa, k = Constante
de Boltzmann y T = temperatura Kelvin. La velocidad más probable en dirección
vertical es dada por vmp = Ö (2kT/m).
6. C.G. Walker, Evolución
de la Atmósfera, Macmillan, 1977. Citado por Vardiman, Ref. 8, p. 30.
7. J.W. Chamberlain
y D.M. Hunten, Teoría de Atmósferas Planetarias, 2nd Ed., Academic Press, 1987.
Citado por Vardiman, Ref. 8, p. 30.
8. El trabajo más
comprensible en esta materia es el libro del Dr Larry Vardiman: La Edad de la
Atmósfera Terrestre: Un Estudio del Flujo del Helio en la Atmósfera,
Institute for Creation Research, 1990.
9. David Malcolm provee
cálculos más detallados que en este artículo: Helium in
the Earths Atmosphere (Answering the Critics), Creation Ex Nihilo Technical
Journal 8(2):142147, 1994.
10. R.V. Gentry, G.L.
Glish and E.H. McBay, Differential helium retention in zircons: implications
for nuclear waste containment, Geophysical research Letters 9(10):112930, October 1982. Ver
también el libro de Gentry: Creations Tiny Mystery, Earth Science Associates,
Knoxville TN, 3rd Ed. 1992, pp. 169170, 263264.