La misión de investigación sobre la superficie del planeta Marte ha tenido muchos problemas. El 25 de diciembre del pasado 2003, la Agencia Espacial Europea, mandó su primer vehículo, Beagle 2, rodando en la superficie de Marte, pero falló al hacer contacto por radio. El 3 de enero a las 9.45 EST, el primero de los dos vehículos de los Estados Unidos, Spirit, hizo contacto con la superficie de Marte. ¿Tendrá éxito esta misión?

La respuesta depende en su definición de 'éxito'.

Si éxito significa el recolectar nuevos datos acerca de nuestro misterioso vecino, entonces la misión podrá gozar de ¡mucho éxito! Pero el recolectar 'datos', no es la razón de esta misión. El Gobierno no va a gastar cientos de millones de dólares para tomar fotos de rocas a 450 millones de kilómetros de la Tierra.

El nombre de Beagle 2 es un sutil recuerdo del motivo detrás de esta misión moderna. Igual que el barco de Darwin, Beagle, lo llevó a una odisea por el Nuevo Mundo, proveyéndole con datos para desarrollar su teoría evolucionista de los orígenes de la vida, también estos modernos viajeros buscan más 'evidencias' para reforzar el punto de vista anti-Bíblico del origen de los planetas, y de la vida. Se espera encontrar evidencia de organismos vivientes, o al menos, su posible presencia sobre el 'planeta rojo', en algún tiempo anterior. Como el alarde anterior que hicieron sobre los discutidos fósiles de bacteria en las 'rocas de Marte' (desacreditada hoy en día), la presencia de vida en Marte se consideraría como evidencia que es posible de desarrollarse siempre y cuando hubiera las condiciones adecuadas. Respuestas en Génesis siempre ha sostenido que cualquier microorganismo hallado en Marte, difícil que sea hallarlo, se debería a una contaminación terrestre.

¿Hallarán evidencia de agua?
Los vehículos mandados por los Estados Unidos también estarán buscando minerales formados por la acción del agua, con la creencia que cualquier evidencia de agua aumenta la posibilidad que cualquier tipo de vida pudo haberse desarrollado ahí en algún tiempo.

La misión Pathfinder a Marte en 1997 asombró al mundo con sus imágenes y evidencia de una catástrofe provocada por agua que pudo rivalizar con la del tiempo de Noé. (Ver: Water on Mars: A Creationist Response; Agua en Marte: Una respuesta creacionista)

Pero, ¿Qué es lo que puede decirnos la presencia del agua?

Definitivamente no nos ayudaría a conectar la brecha infinita entre las moléculas de AGUA y las del ADN; tampoco nos explicaría dónde se almacena, en la molécula, la información para crear miles y miles de proteínas (ver Dazzling Design in Miniature, Deslumbrante diseño en miniatura).

El hallar agua en Marte, no nos dará la información de la historia geológica del planeta, la cual no fue observada por ningún hombre. Sin embargo es interesante notar, que la Biblia nos habla del origen acuoso de todas las cosas (Génesis 1:2, 6-10; 2 Pedro 3:5).

Por lo cual, no importa que sea lo que hallen los científicos; los datos no confirmarán millones de años de evolución.

La Biblia, el testimonio ocular de Dios sobre los orígenes de la vida, los planetas y el universo, nos dice que Él creó la Tierra antes del sol, y Él creó los otros cuerpos celestes (incluyendo los planetas) en el mismo día que creó el sol. Nada de lo que esos vehículos puedan hallar en Marte, podrá contradecir el relato histórico que Dios nos dio (Proverbios 21:30).

Es asombroso cómo científicos brillantes se aferran al menor indicio de vida, o un diluvio global sobre Marte (Ver 'Life on Mars?'; ¿Vida en Marte?); y sin embargo rechazan la evidencia alrededor de ellos en su propio planeta, la que muestra el diseño y creación de un Creador quien posteriormente juzgó la Tierra con un diluvio que depositó capas de fósiles y rocas sobre la Tierra. La Biblia dice que 'ellos ignoran voluntariamente' (2 Pedro 3:5).

La misión de Marte muestra cómo las ideas preconcebidas nublan nuestro entendimiento. La batalla sobre el entendimiento de la vida no es acerca de datos, sino del fundamento correcto para entender el mundo: la palabra escrita de Dios (ver Searching for the 'magic bullet'; En busca de la 'bala mágica').