Muchas personas han intentado poner una brecha de tiempo indeterminado entre los dos primeros versículos de Génesis capítulo 1. Hay muchas versiones diferentes acerca de lo que supuestamente ocurrió en este tiempo de la ‘brecha’. La mayoría de las versiones de la teoría de la ‘brecha’ ponen millones de años de tiempo geológico (incluyendo miles de millones de animales fósiles) entre los dos primeros versículos del Génesis. Esta es la versión ‘ruina-reconstrucción’ de la teoría de la brecha.

Sin embargo, ésta teoría debilita el evangelio al permitir la muerte, el derramamiento de sangre, la enfermedad y el sufrimiento antes del pecado de Adán. Puesto que la mayoría de los teóricos de la ‘ruina-reconstrucción’ han aceptado la datación de millones de años para el registro fósil, han permitido por ende que las teorías falibles de los científicos determinen el significado de la Escritura.
Algunos ubican la caída de Satanás en este supuesto periodo. Pero cualquier rebelión de Satanás durante esta brecha de tiempo contradice la descripción que Dios hizo al terminar su Creación en el sexto día cuando dijo que todo era ‘bueno en gran manera’ (Génesis 1:31).


Todas las versiones de la teoría de la brecha imponen ideas externas sobre la Escritura y por lo tanto abren la puerta a compromisos más profundos.

Éstos son los versículos donde se supone que hay una brecha:

En el principio creó Dios los cielos y la Tierra. Y la Tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas (Génesis 1:1-2).

¿De dónde vino la ‘teoría de la brecha’?

Han habido varios intentos a través de los años para armonizar el relato de la Creación en Génesis con la geología aceptada (y su enseñanza que la Tierra tiene miles de millones de años), como la ‘evolución teísta’ y la ‘creación progresiva.’

La teoría de la brecha fue otro intento significativo de algunos teólogos Cristianos por reconciliar la escala de tiempo de la historia del mundo encontrada en Génesis con la creencia popular según la cual los geólogos han provisto evidencia ‘innegable’ de que el mundo es extremadamente antiguo (miles de millones de años).

Thomas Chalmers (1780-1847), un notable teólogo escocés y el primer moderador de la iglesia Libre de Escocia, fue quizás el hombre mayormente responsable por la teoría de la brecha.1 La idea puede ser rastreada a los escritos obscuros de Dutchman Episcopius (1583-1643), y fue registrada por primera vez de una conferencia de Chalmers en 1814.2 El Rev. William Buckland, un geólogo, se esmeró por popularizar la idea.

Aunque los escritos de Chalmers dan muy poca información acerca de la teoría de la brecha,3 muchos de los detalles son obtenidos de otros escritores como el geólogo del siglo XIX, Hugh Miller, quien citó de las conferencias de Chalmers sobre el tema.4

Esta ideología de ruina-reconstrucción es sostenida por muchos que usan la ayuda de las Biblias de estudio como la Biblia Referenciada por Scofield, Biblia de Referencia Anotada por Dake, y la Biblia de Referencia Newberry.

El escritor más notable e influyente del siglo XIX que popularizó esta ideología fue G.H. Pember, en su libro Earth's Earliest Ages (Las Edades Más Tempranas de la Tierra),5 publicado por primera vez en 1884. Numerosas ediciones de este trabajo fueron publicadas, con la 15a edición en 1942.6

El escritor del siglo XX que publicó la defensa más académica de la teoría de la brecha fue Arthur C. Custance en su obra Without Form and Void (Sin Forma y Vacía).7

La razón básica para el desarrollo y la promoción de la teoría de la brecha puede verse en las siguientes citas:

Biblia de Estudio Scofield: Relega los fósiles a la creación primitiva, y el conflicto de la ciencia con la cosmogonía del Génesis desaparece.8

Biblia de Referencia Anotada por Dake: Cuando los hombres finalmente se pongan de acuerdo sobre la edad de la Tierra, ubique los muchos años (sobre los históricos 6,000) entre Génesis 1:1 y 1:2, no habrá conflicto entre el libro del Génesis y la ciencia.9

Las citas previas son típicas de muchas de las posiciones que surgen para compromiso--—aceptando así la que se conoce como ‘ciencia’ 10 y sus edades antiguas de la Tierra, incorporándolas a la Escritura.

Un Testimonio de Lucha

La lucha de Pember con las ‘edades geológicas’ de muchos años ha sido la lucha de muchos Cristianos, desde que la idea que el registro fósil tenía millones de años se hizo popular a principios del siglo XIX. Muchos líderes Cristianos respetados de hoy luchan con el mismo asunto.

Recordar la lucha de Pember nos ayuda a entender las implicaciones de la teoría de la brecha. Lo siguiente se cita de su libro Earth's Earliest Ages (Las Edades Más Tempranas de la Tierra).

Pember, como los Cristianos conservadores de hoy, defendía la autoridad de la Escritura. Él afirmaba que uno debía empezar desde la Escritura solamente, y no traer ideas preconcebidas a la Escritura, cambiando por lo tanto su significado. Corregía con denuedo a la gente que llegaba a la Biblia ‘llena de mitos, filosofías, y prejuicios, de los que no se podían deshacer, sino que retenían y mezclaban—quizá sin darse cuenta—con la verdad de Dios’ (página 5). Él describe cómo la iglesia se debilita cuando las filosofías de los hombres se usan para interpretar la Palabra de Dios:

Por ejemplo, mezclando ingeniosamente sus sistemas con las verdades de la Escritura, confundían de tal manera las mentes de la multitud que sólo unos retenían el poder de distinguir la revelación de Dios, de las enseñanzas hábilmente entretejidas de los hombres (página 7).

El resultado es que, interpretaciones inconsistentes y débiles han sido transmitidas de generación a generación y recibidas como si fueran partes integrales de la misma Escritura; mientras que cualquier texto que parecía oponerse violentamente era alegorizado, espiritualizado, o explicado de otra manera, hasta que dejara de ser problemático, o tal vez, incluso supeditado (página 8).

Luego le advierte a los Cristianos:

Pues, si somos observadores honestos, debemos sentir a menudo la dificultad de acercarnos a las Sagradas Escrituras sin prejuicios, viendo que traemos con nosotros un número de ideas estereotipadas que hemos recibido como certeza absoluta y nunca pensamos en probar, sino que sólo buscamos confirmar.11

Lo que pasó con Pember nos debería advertir que no importa qué tan buenos teólogos podamos ser, o líderes Cristianos tan respetados y conocedores; como seres humanos finitos y pecadores no podemos vaciarnos fácilmente de las ideas preconcebidas. Vemos que Pember hizo exactamente lo que predicaba que no se debía hacer, y no se dio cuenta. Tal es la naturaleza arraigada del asunto de las ‘edades antiguas’. Él no quería cuestionar la Escritura (él aceptaba los seis días literales de la Creación), pero tampoco cuestionaba las edades de millones de años (quizás sólo aceptaba la palabra de Chalmers, quien era un Cristiano altamente respetado). Así que él luchaba con lo que debía hacer. Muchos líderes Cristianos respetados de hoy muestran la misma lucha en sus comentarios al rendirse luego a la ‘creación progresiva’ o incluso a la ‘evolución teísta.’12

Pember reconoció que un registro fósil de muerte, decaimiento y enfermedad antes del pecado era totalmente inconsistente con la enseñanza de la Biblia:

Como claramente muestran los restos fósiles no sólo la enfermedad y la muerte—inseparables compañeros del pecado—prevalecían entonces entre las criaturas vivas de la Tierra, sino incluso la ferocidad y el asesinato.

Él entendió que no podía haber carnívoros antes del pecado:

En el sexto día Dios pronunció que cada cosa que había hecho era buena en gran manera, una declaración que podría parecer del todo inconsistente con la condición actual de los reinos animal y vegetal. De nuevo: Él sólo dio la hierba verde como alimento ‘a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra.’ Por lo cual, no había carnívoros en el mundo sin pecado (página 35).

Pember enseñaba de Isaías que la Tierra sería restaurada a como era en el principio. No habría más muerte, enfermedad o actividad carnívora. Sin embargo, como él había aceptado las edades de millones de años para el registro fósil, ¿qué debía hacer con toda esa muerte, enfermedad y destrucción en el registro?

Puesto que, entonces, los restos fósiles son los de criaturas anteriores a Adán, y aun así muestran señales evidentes de enfermedad, muerte, y destrucción mutua, debieron haber pertenecido a otro mundo, y también tienen una historia manchada de pecado (página 35).

Por lo tanto, al tratar de reconciliar las edades antiguas con la Escritura, Pember justifica la teoría de la brecha:

Hay lugar para cualquier espacio de tiempo entre el primer y el segundo versículo de la Biblia. Y de nuevo; puesto que no tenemos un relato inspirado de las formaciones geológicas, estamos en libertad para creer que se desarrollaron en el orden en que las encontramos hoy. Todo el proceso tuvo lugar en tiempos pre-Adámicos, en conexión, quizá, con otra raza de seres, y, consecuentemente, no nos concierne al presente (página 28).

Con este antecedente, consideremos esta teoría de la brecha en detalle. Básicamente, esta teoría incorpora tres líneas de pensamiento:

1. Una visión literal de Génesis.
2. Creencia en una edad extremadamente larga para la Tierra, pero no identificada.
3. Una obligación de encajar el origen de la mayor parte de los estratos geológicos y otra evidencia geológica entre Génesis 1:1 y 1:2. Los teóricos de la brecha se oponen a la evolución, pero creen en un origen antiguo del universo.



Hay muchas variaciones de la teoría de la brecha. Según Fields, la teoría puede resumirse como sigue:

En el pasado lejano y distante, Dios creó un cielo perfecto y una Tierra perfecta. Satanás era el gobernante de la Tierra que estaba poblada por una raza de ‘hombres’ sin alma. Eventualmente, Satanás, quien habitaba en el Jardín de Edén compuesto de minerales (Ezequiel 28), se rebeló queriendo ser como Dios (Isaías 14). Debido a la caída de Satanás, el pecado entró en el universo y trajo sobre la Tierra el juicio de Dios en forma de un diluvio (indicado por el agua en el 1:2), y luego una edad de hielo global cuando el calor y la luz del sol fueron de alguna manera removidos.

Todos los fósiles de plantas, animales, y humanos sobre la Tierra hoy datan de este ‘diluvio de Lucifer’ y no tienen relación genética con las plantas, animales y fósiles que viven sobre la Tierra hoy.13

Algunas versiones de la teoría de la brecha afirman que el registro fósil (la columna geológica) se formó durante millones de años, y luego

Dios destruyó la Tierra con una catástrofe (el diluvio de Lucifer) que la dejó ‘desordenada y vacía.’
Los comentarios Bíblicos occidentales escritos antes del siglo XVIII, y antes de que se hiciera popular la creencia de una edad inmensa para la Tierra, nada decían de una brecha entre Génesis 1:1 y Génesis 1:2. Seguramente algunos comentarios propusieron intervalos de distintos lapsos de tiempo por razones que se relacionaban con la caída de Satanás,14 pero ninguno propuso una situación de ‘ruina-reconstrucción’, o un mundo pre-Adámico.


En el siglo XIX, se hizo popular el creer que los cambios geológicos ocurrieron lentamente, y casi al paso actual (uniformismo15). Con la aceptación creciente del uniformitarismo, muchos teólogos solicitaron una reinterpretación de Génesis (con ideas como la del día-edad, creación ‘progresiva’, evolución teísta, días-de-revelación, entre otros. Vea el capítulo 2).

Problemas con la Teoría de la Brecha

• Es inconsistente con lo que dice la Escritura que Dios creó todo en seis días.

Éxodo 20:11 dice, ‘Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó.’ Por lo tanto, la creación de los cielos y la Tierra (Génesis 1:1) y el mar y todo lo que hay en ellos (el resto de la creación) se completó en seis días.16
¿Dónde está la brecha?


• Pone a la muerte, la enfermedad y el sufrimiento antes de la Caída, contrario a la Escritura.

De Romanos 5:12, ‘Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron,’ entendemos que no pudo haber pecado humano o muerte antes de Adán. La Biblia enseña (1 Corintios 15) que Adán fue el primer hombre, y como resultado de su rebelión (pecado), la muerte y la corrupción (enfermedad, derramamiento de sangre y sufrimiento) entraron en el universo. Antes de que Adán pecara no podía haber ninguna muerte de humanos o animales (nephesh 17). Note también que no podía haber una raza de hombres que muriera antes de Adán en el ‘diluvio de Lucifer’ porque 1 Corintios 15:45 nos dice que Adán fue el primer hombre.

Génesis 1:29-30 nos enseña que los animales y el hombre fueron creados originalmente vegetarianos. Esto es consistente con la descripción de Dios de la Creación como ‘buena en gran manera.’ ¿Cómo puede un registro fósil que da evidencia de enfermedad, violencia, muerte y decaimiento (se han encontrado fósiles de animales que aparentemente estaban luchando y comiéndose unos a otros) ser descrito como ‘bueno en gran manera’? Por ende, la muerte de miles de millones de animales (y muchos humanos) como se ve en el registro fósil, debió ocurrir después del pecado de Adán. El evento histórico del Diluvio, registrado en Génesis, provee una explicación para la presencia de inmensas cantidades de animales muertos enterrados en capas de roca puestas allí por el agua en todo el mundo.

Romanos 8:22 dice, ‘sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora.’ Claramente toda la creación estaba, y está, sujeta a decaimiento y corrupción a causa del pecado. El registro fósil muestra enfermedad,decaimiento y muerte. Cuando los teóricos de la brecha creen que la enfermedad, el decaimiento y la muerte existieron antes de que Adán pecara, ignoran que eso contradice la enseñanza de la Escritura. 18

La versión de la teoría de la brecha que pone la caída de Satanás al final de las edades geológicas, justo antes del supuesto diluvio pre-Adámico de Lucifer, tiene un problema mayor—la muerte y el sufrimiento registrados en los fósiles debieron ser culpa de Dios. Como ocurrió antes de la caída de Satanás, él no puede ser culpado por ello.19

• La teoría de la brecha lógicamente es inconsistente porque explica lo que supuestamente busca acomodar—la supuesta evidencia para una Tierra antigua.

Los teóricos de la brecha aceptan que la Tierra es muy antigua. Se basan en la evidencia geológica interpretada con la presuposición que el ‘presente es la llave del pasado’. Esta presuposición implica que en el pasado, los sedimentos que contienen fósiles se formaron básicamente al mismo paso en el que lo hacen hoy. Esto también es usado por la mayoría de los biólogos y los geólogos para justificar la creencia que la ‘columna geológica’ representa miles de millones de años de historia terrestre. Esta columna geológica se ha convertido en la vitrina de la evolución porque se dice que los fósiles muestran una ‘ascendencia’ de formas simples a formas complejas.

Esto pone a los teóricos de la brecha en un dilema. Comprometidos con una Creación literal debido a su aceptación de una visión ‘literal’ del Génesis, no pueden aceptar las conclusiones de la evolución basadas en la columna geológica. Tampoco pueden aceptar que los días en el registro del Génesis corresponden a periodos geológicos. Así que proponen que Dios reformó la Tierra y re-creó toda la vida en seis días literales luego del ‘diluvio de Lucifer’ (que produjo los fósiles); de ahí el nombre ‘ruina-reconstrucción’. Supuestamente el pecado de Satanás causó este diluvio y el juicio resultante sobre el pecado redujo el mundo previo al estado ‘desordenado y vacío’.

Mientras los teóricos de la brecha piensan que el ‘diluvio de Lucifer’ resuelve el problema, en realidad remueve la razón original por la que la teoría fue expuesta. Si todos, o la mayoría de los sedimentos y fósiles se produjeron rápidamente en un diluvio mundial masivo de Lucifer, entonces la principal ‘evidencia’ de que la Tierra es extremadamente antigua (basada en la supuesta formación lenta de sedimentos) deja de existir.

También, si el mundo fue reducido a un estrago caótico sin forma, como los teóricos de la brecha proponen, ¿cómo podría permanecer un arreglo razonablemente ordenado de fósiles y sedimentos como evidencia? Seguramente con un caos así el registro fósil habría quedado severamente deshecho, si no destruido por completo. (Esto también aplica para aquellos que dicen que el registro fósil se formó durante cientos de millones de años antes de este supuesto ‘diluvio de Lucifer’, que habría reacomodado las cosas severamente.)

• La teoría de la brecha quita toda la evidencia del Diluvio en tiempos de Noé.
Si el registro fósil fue formado por el ‘diluvio de Lucifer,’ ¿entonces qué produjo el Diluvio en tiempos de Noé? En este punto el teórico de la brecha está forzado a concluir que el Diluvio no dejó huella. Para ser consistente, el teórico de la brecha tendría que defender la idea que el Diluvio fue un evento local. Uno de los principales proponentes de la teoría de la brecha, Custance, hizo eso. Incluso publicó un ensayo defendiendo un diluvio local. 20




Sin embargo Génesis, describe al Diluvio como un juicio por el pecado del hombre (Génesis 6). El agua inundó la Tierra durante un año (Génesis 6:17 y 7:19-24). Sólo ocho personas, y los animales terrestres que estaban en el arca sobrevivieron (Génesis 7:23). Vea el capítulo 10.

Tristemente, al relegar el registro fósil a la supuesta brecha, los teóricos de la brecha han removido la evidencia del juicio de Dios sobre el mundo pre-diluviano. Los fósiles enterrados por el Diluvio nos deberían advertir del juicio de Dios que viene sobre los humanos pecadores (2 Pedro 3:2-14).

• El teórico de la brecha ignora la evidencia de una Tierra joven.
El verdadero teórico de la brecha, ignora la evidencia consistente con una edad para la Tierra de menos de 10,000 años. Hay mucha evidencia para esto—el decaimiento y los cambios rápidos de dirección del campo magnético de la Tierra; la cantidad de helio en la atmósfera terrestre; la cantidad de sal en los océanos; la terminación de las galaxias en espiral; y muchas más. 21


• La teoría de la brecha falla en acomodar la geología uniformitaria estándar con sus edades antiguas.
Los geólogos uniformitarios de hoy no admiten ninguna clase de diluvio global—el imaginario diluvio de Lucifer, o el Diluvio real. Tampoco reconocen un intervalo entre el supuesto antiguo mundo creado y el mundo re-creado de hoy.


• Principalmente, la teoría de la brecha mina el evangelio en sus fundamentos.

Al aceptar una edad antigua para la Tierra (basados en la interpretación uniformitaria estándar de la columna geológica), los teóricos de la brecha dejan el sistema evolucionista intacto (al cual se oponen por sus propias presuposiciones).

Peor aun, también deben teorizar que Romanos 5:12 y Génesis 3:3 se refiere sólo a la muerte espiritual. Pero eso contradice otras Escrituras (1Corintios 15; Génesis 3:22-23). Estos pasajes nos dicen que el pecado de Adán llevó a la muerte física así como a la muerte espiritual. En 1 Corintios 15 la muerte del postrer Adán (el Señor Jesucristo) es comparada con la muerte del primer Adán. Jesús sufrió muerte física por el pecado del hombre, porque Adán, el primer hombre, murió físicamente a causa del pecado. Génesis 3:22-23 nos dice que si Adán y Eva hubieran tomado del fruto del Árbol de la Vida, habrían vivido para siempre, pero Dios decretó que debían morir físicamente por su pecado.

Al poner sobre el hombre la maldición de la muerte física, Dios proveyó un camino para redimir al hombre a través de la persona de su hijo Jesucristo, quien sufrió la maldición de la muerte en la cruz por nosotros. Él gustó la muerte por todos los hombres (Hebreos 2:9). Al convertirse en el sacrificio perfecto por nuestro pecado y rebelión, conquistó la Muerte. Él tomó el castigo que justamente debía ser nuestro en las manos de un juez justo, y lo llevó en su propio cuerpo en la cruz. Todos los que creen en Jesucristo como Señor y Salvador son recibidos de nuevo por Dios para pasar una eternidad con Él. Ese es el mensaje del Cristianismo. El creer que hubo muerte antes del pecado de Adán destruye la base del mensaje Cristiano, porque la Biblia declara que las acciones rebeldes del hombre llevaron a la muerte y a la corrupción del universo (Romanos 8:19-22). Por lo tanto, la teoría de la brecha debilita los fundamentos del Cristianismo.

Conclusión

Génesis registra una catástrofe que destruyó a todos los organismos que tenían ‘aliento de vida en ellos’ excepto los que fueron preservados en el Arca de Noé. Cristo se refiere al Diluvio en Mateo 24:37-39, y el apóstol Pedro escribe que, tal como una vez hubo un juicio global sobre la humanidad por agua, así habrá otro juicio mundial por fuego (2 Pedro 3).

Es más consistente con todo el marco de trabajo de la Escritura atribuir la mayoría de los fósiles al Diluvio que recurrir a una interpretación forzada de la caída de Satanás 22 y a una catástrofe totalmente especulativa que para nada contribuye al entendimiento Bíblico o de la ciencia.
Más que eso, abogar por la muerte antes de que Adán pecara contradice la clara enseñanza de la Escritura que la muerte vino sólo después de que Adán pecara e hizo necesaria la redención del hombre.


Una ESTUDIO más detallado de Génesis 1:1-2

El manuscrito más antiguo que tenemos disponible de Génesis 1:1-2 se encuentra en la traducción griega del Antiguo Testamento, la Septuaginta (LXX), preparada entre el 250-200 a.C. La LXX no permite la lectura de ningún escenario de ‘ruina-reconstrucción’ en estos dos versículos, como incluso Cunstance lo admite. Una mirada más detallada a estos versículos revela que la teoría de la brecha impone una interpretación sobre Génesis 1:1-2 que no es natural, e incorrecta gramáticamente. Como muchos intentos para armonizar la Biblia con las supuestas edades antiguas para la historia terrestre de la geología uniformitaria, la teoría de la brecha involucra una desviación de la Escritura bien intencionada pero incorrecta.

A continuación tratamos con los cinco temas principales de interpretación de la teoría de la brecha. Para un análisis más completo, recomendamos el libro Unformed and Unfilled (Sin forma y Sin llenarse). 23

Creando y Haciendo (Hebreo: bara y asah)

Generalmente se reconoce que la palabra hebrea bara, usada con ‘Dios’ como su sujeto, significa ‘crear’—en el sentido de producir algo que no existía antes.

Sin embargo, en el cuarto mandamiento Dios ‘hizo’ (asah) los cielos y la Tierra y todo lo que hay en ellos (Éxodo 20:11). Si Dios hizo todo en seis días entonces es claro que no hay espacio para una brecha. Para evitar este testimonio claro de la Escritura en contra de cualquier brecha, los teóricos de la brecha han alegado que asah no puede significar ‘crear’, sino ‘formar’ o incluso ‘re-formar’. Afirman que Éxodo 20:11 no se refiere a seis días de Creación, sino a seis días de re-formación de un mundo en ruinas.

¿Existe una diferencia entre bara y asah en el uso Bíblico? Un número de versículos muestran que mientras asah puede significar ‘hacer’, también puede significar ‘crear’, al igual que bara. Por ejemplo, Nehemías 9:6 dice que Dios hizo (asah) ‘los cielos, y los cielos de los cielos, con todo su ejército, la Tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos’. La referencia es obviamente a la Creación ex nihilo original, pero se usa la palabra asah. (Podemos asumir con seguridad que ningún teórico de la brecha querría decir que Nehemías 9:6 se refiere a la supuesta ‘reconstrucción’, porque si lo hiciera, el teórico de la brecha tendría que incluir los estratos geológicos también, dejando así toda la teoría sin propósito.)

El hecho es que las palabras bara y asah se usan a menudo intercambiablemente en el Antiguo Testamento; sin duda, en algunos lugares se usan paralelamente como sinónimos (por ejemplo: Génesis 1:26-27; 2:4; Ex. 34:10; Is. 41:20; 43:7).

Al aplicar esta conclusión a Éxodo 20:11 (ver 31:17) así como a Nehemías 9:6, vemos que la Escritura enseña que Dios creó el universo (cada cosa) en seis días, como se describe en Génesis 1.

La Gramática de Génesis 1:1-2

Muchos teóricos de la brecha dicen que la gramática de Génesis 1:1-2 permite, e incluso requiere, una brecha de tiempo entre el versículo 1 y el versículo 2. En esta brecha ellos ponen los supuestos millones de años de tiempo geológico que han moldeado el mundo.

Esta interpretación es la más errada. La lectura más directa ve el versículo 1 como una cláusula sujeto-verbo, con el versículo 2 conteniendo tres ‘cláusulas circunstanciales’—eso es, tres declaraciones que describen las características de lo que se describió en la cláusula principal (versículo 1). Esta conclusión es reforzada por el experto en gramática Gesenius quien dice que la conjunción waw (‘y’) al comienzo del versículo 2 es un ‘waw copulativo’ (también llamado ‘waw disyuntivo’), que lo compara a la expresión del Inglés antiguo ‘to wit’ (a saber).

Siempre que al hebreo waw ‘y’ le sigue un sustantivo, por ejemplo waw + sustantivo, se le conoce como un waw copulativo o disyuntivo, y tiene este significado.

Esta conexión de los versículos 1 y 2 descarta la teoría de la brecha, porque el versículo 2 es, de hecho, una descripción de la Tierra creada originalmente: ‘Y la Tierra estaba desordenada y vacía’.

¿‘Estaba’ o ‘vino a estar’?

Los teóricos de la brecha quieren traducir el versículo 2, ‘la Tierra vino a estar (o había llegado a estar) desordenada y vacía,’ en vez de ‘la Tierra estaba desordenada y vacía.’ El problema está en la traducción del verbo hebreo haya / hayeta, ‘estar’). Cunstance dice que de las 1,320 veces que aparece el verbo en el Antiguo Testamento, sólo se puede decir con seguridad que 24 llevan el significado ‘estar’. Él concluye que haya en Génesis 1:2 debe significar ‘vino a estar’ y no simplemente ‘estaba’.

Sin embargo, el significado de una palabra es controlada por su contexto. La sección previa muestra que el versículo 2 sigue al versículo 1—una descripción de lo que ya se había mencionado en resumen. Aun más, el waw disyuntivo (waw + sustantivo: erets, Tierra) precediendo al verbo haya (pasado perfecto, 2da persona) define a haya como ‘estaba’. Así aparece en las principales traducciones en Inglés y en Español, así como en la LXX. En otros lugares donde también se usa esta construcción se traduce como ‘estaba’ o ‘era.’ Por ejemplo, Génesis 3:1 no tendría sentido si se tradujera como ‘la serpiente vino a ser más astuta…’

Conclusión: vino a estar no es una traducción válida para haya en Génesis 1:2.

Tohu y Bohu

Estas encantadoras palabras usualmente se traducen ‘desordenada (sin forma) y vacía’ (Génesis 1:2). Implican que el universo original fue creado sin forma y sin llenar y fue, durante seis días, formado y llenado por las acciones creativas de Dios.

Los teóricos de la brecha afirman que estas palabras implican un proceso de destrucción por juicio e indican ‘un estado pecador de la Tierra’. Sin embargo, esto trae a Génesis 1 interpretaciones encontradas en otras partes del Antiguo Testamento con diferentes contextos (por decir, Isaías 34:11 y Jeremías 4:23).

Tohu y Bohu aparecen juntas solamente en los versículos del Antiguo Testamento anteriormente mencionados. Sin embargo, tohu aparece sola en muchas otras partes y en todos los casos significa simplemente ‘sin forma.’ La palabra por sí misma no nos habla acerca de la causa por la que no tiene forma; eso debe sacarse del contexto. Isaías 45:18 (a menudo citado por los teóricos de la brecha) es interpretada en la Reina Valera ‘no la creó en vano (tohu), para que fuese habitada la creó.’ En el contexto, Isaías está hablando acerca de Israel, el pueblo de Dios, y su gracia al restaurarlos. Él no escogió a su gente para poderlos destruir, sino para ser su Dios y que ellos fueran su pueblo. Isaías dibuja una analogía con el propósito de Dios en la Creación: ¡Él no creó el mundo para que estuviera vacío! Lo creó para ser una morada cómoda para Su pueblo. Los teóricos de la brecha no captan el mensaje cuando argumentan que puesto que Isaías dice que Dios no creó el mundo tohu, debió haberse vuelto tohu un tiempo después. Isaías 45:18 habla acerca del propósito de Dios al crear, no acerca del estado original de la creación.

Aunque la expresión tohu y bohu en Isaías 34:11 y Jeremías 4:23 habla de algo sin forma y vacío como resultado del juicio divino sobre el pecado, este significado no está implícito en la expresión misma, sino que se obtiene de los contextos particulares en donde aparece. No es válido entonces inferir el mismo significado para Génesis 1:2, donde el contexto no lo sugiere. Como analogía deberíamos pensar en una expresión como ‘en blanco’ al referirnos a una pantalla de computadora. Puede estar en blanco porque no se ha escrito nada en el teclado, o puede estar en blanco porque se ha borrado la pantalla. La expresión ‘en blanco’, no sugiere, por sí misma, la razón por la que la pantalla está en blanco. Está de la misma manera ‘sin forma y vacía’—esto se puede deber a que la Tierra no ha sido aún formada ni llenada, o se puede deber a que algo se volvió así a través de un juicio, por ejemplo.

Los teólogos llaman la forma de uso de tohu y/o bohu en Isaías 34:11 y Jeremías 4:23 una ‘alusión verbal’. Estos pasajes de juicio aluden a la Tierra desordenada y vacía al comienzo de la Creación para sugerir el alcance del juicio venidero de Dios. El juicio de Dios va a ser tan completo que el resultado será como la Tierra antes de ser formada y llenada—sin forma y vacía. Esto no implica que al estado de la creación en Génesis 1:2 se llegó por una clase de juicio o destrucción como imaginan los teóricos de la brecha. Como escribió el teólogo Robert Chisholm Jr., ‘A propósito, la alusión sólo funciona en una vía. Es injustificable asumir que el uso de la frase en un contexto de juicio implica una clase de juicio en el contexto de Génesis 1:2... Jeremías no está interpretando el significado de Génesis 1:2’. 24

El significado sencillo y directo de Génesis 1:1-2

La teoría de la brecha (o ‘ruina-reconstrucción’) está basada en una interpretación muy tenue de la Escritura.

El significado simple y franco de Génesis 1:1-2 es que cuando al principio Dios creó la Tierra estaba inicialmente sin forma, vacía y obscura, y el Espíritu de Dios estaba allí sobre las aguas. Fue a través de su energía creadora que el mundo fue luego ‘formado y llenado’ progresivamente durante los seis días restantes de la creación.

Considere la analogía de un alfarero haciendo una vasija. Lo primero que hace es una gran bola de arcilla. Lo que tiene es bueno, pero está sin forma. Luego, le da la forma de una vasija, usando su rueda de alfarero. Después la deberá secar, lustrar, y cocinar. Ahora está lista para ser llenada—con agua y flores. En ningún momento puede considerarse que una de esas etapas es mala. Simplemente no estaba terminada—desordenada y vacía. Cuando finalmente fue formada y llenada, se pudo describir como ‘buena en gran manera.’

Dios, por supuesto, no tenía que tomarse seis días para crear todo, pero lo hizo deliberadamente como un patrón para nosotros—para nuestra semana de siete días.

Advertencia

Muchos Cristianos sinceros han inventado reinterpretaciones de la escritura para evitar conflictos intelectuales con ideas ‘científicas’. La teoría de la brecha fue una de esas reinterpretaciones diseñadas para encajar con los conceptos científicos que surgieron a principios de los años 1800 y que aun hoy son populares.

Pero en realidad, la teoría de la brecha fue un ‘analgésico’ efectivo que puso a dormir a la iglesia durante cien años. Cuando los niños que aprendieron esta posición tan comprometedora, y después fueron a la educación superior, se aterraron al descubrir que esa teoría no explicaba nada. Ellos aceptaron entonces la única teoría ‘respetable’ que quedaba, la evolución (que andaba de la mano con los millones de años). Los resultados fueron usualmente desastrosos para su fe.

Actualmente, otras posiciones de compromiso como la ‘creación progresiva’ o la ‘evolución teísta’ han, por mucho, reemplazado la teoría de la brecha. 25 Los teóricos de la brecha, al intentar mantener un Génesis literal, pero adhiriéndose a las edades antiguas (millones de años), abrieron la puerta a que la siguiente generación aceptara la reinterpretación de los días, o el decir que Dios usó la evolución, etc.
Pero ya sea una ‘teoría de la brecha’, ‘creación progresiva’, o ‘evolución teísta’, los resultados son los mismos.

Estas posiciones pueden ser aceptables en algunas iglesias, pero los estudiados en el mundo secular se burlarán, con justificación, de aquellos que las sostienen—ellos ven las inconsistencias.
La gente se burlará de los Cristianos por lo que sea que crean del Génesis. Podemos escoger que se burlen porque creemos en el primer libro de la Biblia como Dios quería que creyéramos, o por creer en una posición comprometedora que debilita la autoridad de la Palabra de Dios.





Referencias

1. W.W. Fields, Unformed and Unfilled [Sin formar y Sin llenar] (Collinsville, IL: Burgeners Enterprises, 1976), p. 40.

2. I.T. Taylor, In the Minds of Men: Darwin and the New World Order (Toronto, Canada: TFE Publishing, 1984), p. 363.

3. William Hanna editor, Natural Theology, Obras Selectas de Thomas Chalmers, Vol.5 of 12 (Edinburgh: Thomas Constable, 1857), p. 146. Básicamente todo lo que Chalmers dice concerniente a la teoría de la brecha en estos escritos es: ‘la historia detallada de la Creación en el primer capítulo del Génesis comienza en la mitad del segundo versículo.’

4. H. Miller, The Testimony of the Rocks (New York: Boston, Gould and Lincoln, 1867), p. 143.

5. G.H. Pember, Earth’s Earliest Ages (New York: H. Revell Company, 1900).

6. Taylor, In the Minds of Men..., p. 363.

7. A.C. Custance, Without Form and Void (Brookville, Canada: published by the author, 1970).

8. C.I. Scofield, editor, The Scofield Study Bible (New York: Oxford University Press, 1945). (Originalmente publicada como La Biblia de Referencia Scofield, esta edición está sin alteraciones del original de 1909.)

9. F.H. Dake, Dake’s Annotated Reference Bible, (Lawrenceville, GA: Dake Bible Sales, Inc., 1961), p. 51.

10. Mucha gente ahora iguala la enseñanza de millones de años y la evolución con la ‘ciencia.’ Sin embargo, estas enseñanzas no son ‘ciencia’ en el sentido empírico (repetible, susceptible de ponerse a prueba). Los científicos sólo cuentan con el presente para trabajar. Conectar el presente al pasado involucra interpretaciones basadas en presuposiciones que no se pueden probar.

11. Pember, Earth’s Earliest Ages.

12. K. Ham, ‘Millones de años y la ‘Doctrina de Balaam,’‘ Creation, 1997, 19(3):15-17.

13. Fields, Unformed and Unfilled, p. 7.

14. Aquellos que intentan poner la caída de Satanás (no conectada con millones de años) en esta brecha, necesitan considerar que si todos los ángeles fueron parte de la Creación original, como Éxodo 20:11 indica y Colosenses 1 parece confirmar, entonces todo lo que Dios había creado para el final del sexto día era ‘bueno en gran manera.’ No pudo haber rebelión antes de ese tiempo. Así que Satanás cayó en algún momento después del día séptimo.

15. El término ‘uniformitario’ comúnmente se refiere a la idea que los procesos geológicos como la erosión y la sedimentación han permanecido esencialmente iguales a través del tiempo, y por lo tanto el presente es la llave del pasado. Pero después de la mitad del siglo 19, el concepto se ha extendido. Huxley dijo, ‘ Un uniformitarismo consistente postula la evolución tanto en el mundo orgánico como en el inorgánico.’ Ahora se asume que existe un sistema cerrado, al que ni Dios ni ninguna otra fuerza no humana o no-natural tiene acceso (de J. Rendle-Short, Man: Ape or Image (Green Forest, AR: Master Books, 1984), p. 20, nota 4.

16. Vea el capítulo 2 para más detalles.

17. La Biblia habla de los animales y los humanos teniendo nephesh (hebreo), o vida-alma, en varios contextos sugiriendo vida conciente. La muerte de una aguamala, por ejemplo, puede no ser la muerte de un animal nephesh. Vea el capítulo 6.

18. Vea el capítulo 2. También, Ken Ham, La Mentira: Evolución (Editorial Caribe, 2001, EE.UU.)

19. H. Morris, ‘Porqué la teoría de la brecha no funcionará’, Back to Genesis, No. 107, 1997, Instituto para la Investigación en Creación, san Diego, California.

20. A.C. Cunstance, The Doorway Papers, Vol. 9 (Grand Rapids, MI: Zondervan, 1970), ‘El Diluvio: ¿local o global?’

21. D.R. Humpreys, ‘Evidencia para un Mundo Joven’, Creation, 1991, 13(3): 46-50, también disponible como panfleto. Vea también los capítulos 1 y 4 en este libro.

22. Esto también incide en la perspicacia de la Escritura—eso es, que la Biblia es clara y comprensible para los Cristianos comunes en todo lo que es importante.

23. Fields, Unformed and Unfilled.

24. R.B. Chisholm Jr., De la Exégesis a la Exposición: Una Guía Práctica para usar el Hebreo Bíblico. (Grand Rapids, MI: Baker Books, 1998), p. 41.

25. Una extraña y moderna teoría de la ‘brecha’ se encuentra en Genesis Unbound [Génesis Desatado] por J. Sailhamer, (Sisters, OR: Multnomah Books, 1996). El autor encaja los supuestos millones de años de la historia geológica en Génesis 1:1, y ¡luego afirma que los días de la Creación se relacionan con la Tierra prometida! Él describe su motivación para este nuevo acercamiento en la p. 29: ‘Si miles de millones de años en realidad son cubiertos por la simple afirmación, ‘En el principio creó Dios los cielos y la Tierra’, entonces muchos de los procesos descritos por los científicos modernos entran en el periodo cubierto por el término ‘principio.’ Dentro de ese ‘principio’ encajarían las incontables edades geológicas, las edades de hielo, y los muchos cambios climáticos globales en nuestro planeta. Las muchas eras biológicas también encajarían dentro del ‘principio’ de Génesis 1:1, incluyendo las edades antiguas durante las que los dinosaurios rondaron por la Tierra. Para el tiempo en que los seres humanos fueron creados en el sexto día de la semana, los dinosaurios podrían ya haber florecido y extinguido—todo durante el ‘principio’ registrado en Génesis 1:1.’ Muchos de los problemas con la teoría de la brecha clásica también aplican a este intento para encajar millones de años en la Biblia.