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La eutanasia es uno de los temas más críticos en nuestra sociedad. Es una consecuencia lógica a la aceptación de la evolución como verdad, y por consiguiente el rechazo a la autoridad de Dios en la Biblia. Al creer en la evolución, los absolutos de la Palabra de Dios se pierden, de tal manera que el bien y el mal pasan a ser cuestión de opinión personal. Después de todo, si todos evolucionamos, somos los únicos que podemos decidir lo que es bueno y nadie nos puede decir que hacer. Sin embargo, la Biblia no se mantiene en silencio en el tema de la eutanasia y encontramos en Su Palabra el fundamento para defender el valor de la vida humana.

El malentendido más común en cuanto a la eutanasia es posiblemente el debate sobre lo que es en realidad la eutanasia. La eutanasia no es el apagar las maquinas que pueden estar prolongando artificialmente el proceso de muerte de pacientes en el área de cuidado intensivo. Eutanasia es el acto directo de matar a un paciente, es decir a través de una inyección letal. Así, para evitar confusión, es mejor definido como ‘asesinato de pacientes’. Si un respirador (máscara de oxígeno) del cual está dependiendo un paciente es apagado, la intención directa puede no ser el terminar con la vida de esa persona, porque si ellos seguirían viviendo, no habría otra cosa que hacer para ayudarlos. Sin embargo con la eutanasia, si la primer dosis de ‘medicamento’ tóxico no fue suficiente para ‘terminar’ con el paciente, entonces dosis mayores deben ser administradas hasta que el paciente muera.

La evolución ha jugado un papel muy grande en la aceptación de la eutanasia. La evolución rebaja a los humanos al nivel de animales, haciendo igualmente fácil el poner a un animal a dormir que a un humano. Muchos evolucionistas defienden eutanasia como una forma maravillosa de deshacernos de ‘cargas’ no queridas. Este tipo de opiniones llevaron a pensar que el matar a un niño severamente minusválido es lo mismo que matar a un cerdo1. Como no hay un Dios, no hay un valor intrínsico dado al humano y por lo tanto no hay nada de malo en matar a un niño con Síndrome de Down (una tragedia que ya sucede con el aborto). Tristemente, este tipo de opiniones tiene gran aceptación dentro de los comités que deciden el destino de miles de bebés indefensos en nuestros hospitales.

Cuáles son las consecuencias de aceptar la eutanasia? De acuerdo a un estudio holandés en el cual se investigaba los efectos en Holanda, donde la eutanasia es tolerada aunque no completamente legal, se encontró que en un año se reportaron más de 2,700 muertes or eutanasia. Más del 50% de estas fueron involuntarias, es decir que el paciente no tuvo la oportunidad de elegir2. En un caso, una señora de edad avanzada fue admitida en un hospital por su enfermedad, pero ella temía que se le hiciera la eutanasia al ser admitida. Su doctor le aseguró que el se haría responsable de ver que esto no sucediera. Sin embargo, al regresar al hospital después de un día de ausencia el doctor encontró que la cama había sido ocupada por otro paciente. Al preguntarle al doctor encargado, ¡encontró que habían matado a la paciente porque necesitaban la cama!3 Si la eutanasia involuntaria está ocurriendo en un país donde la eutanasia no es ni siquiera legal, podemos simplemente imaginar los resultados tan horribles si se legaliza la eutanasia.

Diario en nuestros hospitales, se hacen decisiones concernientes a la vida de los pacientes. ¿Debe ser tratado este paciente para su problema renal? ¿Debe ser resucitado ese paciente si sufre un paro cardíaco? ¿Debe recibir tratamiento este paciente, o se debe hasta privarlo de comida y bebida ya que padece de demencia? Más doctores están decidiendo si deben tratar a los pacientes o no basándose en su idea si el paciente merece vivir, y no en el valor intrínsico del paciente como ser humano.

¿Qué es lo que la Biblia dice acerca de la eutanasia? En 2 Samuel 1:1–16 leemos que un Amalequita afirmaba haber cometido eutanasia a Saúl4. En vez de elogiar como bueno el acto de matar a Saúl, David demanda que el hombre sea ejecutado porque el hombre no tuvo temor de dañar a los ungidos de Dios. De hecho, Dios a ‘ungido’ toda vida como sagrada: Génesis 9:6 dice, ‘El que derramare sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada; porque a imagen de Dios es hecho el hombre.’ De tal manera que sólo Dios, no cualquier hombre, posee el derecho de quitar la vida, excepto cuando Dios a delegado esa autoridad5. Si Dios a dado la vida, el hombre no tiene ningún derecho de quitarla, ni siquiera su propia vida. La eutanasia, por lo tanto viola la ley santa de Dios y traerá el juicio de Dios en cualquier sociedad que lo permita.

Cuando la gente está enferma, especialmente cuando están desahuciados, querrán a veces morir. Pero en la mayoría de los casos esos sentimientos son un reflejo de depresión o una reacción al aislamiento, soledad o dolor, los cuales tienen soluciones alternas a matar al paciente. Solo en raras ocasiones el dolor no se puede aliviar adecuadamente.

Por consiguiente, las peticiones para una eutanasia son a menudo un grito de ayuda y no deben ser tomadas en su valor nominal. Con frecuencia el shock inicial del diagnóstico y el temor al proceso de la enfermedad pueden ser impactantes. Para ofrecer una inyección letal como respuesta a estos problemas priva a estas personas de la oportunidad de enfrentar su nueva situación y trae una terrible carga de conciencia a los familiares.

De acuerdo a mis colegas especialistas en cáncer, el suicidio es muy poco común en pacientes que sufren de cáncer. Un holandés especialista en cáncer, Zybigniew Zylicz, dice que de los aproximadamente 100 pacientes desahuciados de cáncer que le han preguntado por la eutanasia (de 400), el 98% cambiaron su manera de pensar después de consejería adecuada y buen medicamento para el dolor6. La eutanasia definitivamente es una alternativa mas fácil y barata de ofrecer cuidado paliativo. Nuestros gobiernos y sistemas de salud deberían enfocarse en el tema base de la eutanasia que lleva al paciente a desear morir, en vez de legislar el permitir terminar con la vida de los enfermos.

En la Alemania Nazi, una vez que la evolución fue aceptada como una ‘verdad estatal’, el Darwinismo socialista en la forma de la eutanasia fue implementado — primero en los desahuciados, después en los discapacitados y los ancianos — aquellos que eran ‘cargas para la sociedad’ — y finalmente en seis millones de judíos y grupos minoritarios como los gitanos. De la misma manera, una vez legalizada la eutanasia, nuestra creencia en la evolución y falsa seguridad en las opiniones de los hombres seguramente lo llevará en nuestra sociedad hasta que la muerte no sea un ‘derecho’ sino un régimen. Los ancianos vulnerables, de los cuales sus familiares tienen algo que ganar con su muerte, no tendrían protección de tal maldad porque son incapaces de abogar por ellos mismos. El derecho de morir fácilmente puede convertirse en una obligación de morir, así como muchos son ya una carga bajo el sistema actual.

La erosión drástica de la base cristiana para la sociedad es la consecuencia lógica del fracaso de la iglesia de ir en contra de la evolución. Niega el Génesis, y no hay razón para creer que el hombre fue creado a imagen de Dios. Nosotros, quienes deberíamos ser ‘sal y luz’ en nuestra cultura, seremos aún más responsables si nos mantenemos callados acerca del peligro de la eutanasia cuando los evolucionistas están luchando por su legalización.

REFERENCIAS Y NOTAS

  1. Peter Singer, un filósofo ético internacionalmente conocido, escribió, ‘lo que el destino traiga es probable porbar lo imposible que es el restaurar completamente el punto de vista sobre lo sagrado de la vida. Los fundamentos filosóficos han sido partidos por la mitad. Ya no podemos basar nuestra ética en la idea de que los seres humanos son una creación especial, creados a la imagen y semejanza de Dios, apartados de todos los demás animales, y únicos que poseen un alma inmortal. Nuestro mejor entendimiento (es decir, evolución) de nuestra propia naturaleza ha unido el golfo que una vez se creyó que estaba entre nosotros y las otras especies, entonces ¿por qué debemos creer que el simple hecho de que un ser es un miembro de la especie Homo sapiens está dotada de un único, casi infinito valor? Revista Pediatrics (Pediatría), ‘¿Lo sagrado o la calidad de la vida?’ 72(1):128–9, July, 1983.
  2. Van der Maas et al, Lancet 338:669, 1991.
  3. Dirección por Sr. Charles Frances, Queen’s Counsel Barrister (abogado consejero de la reina), for Trust Palliative Care Not Euthanasia ( para Confía en Cuidado Paliativo No en La Eutanasia), Moonee Valley Race Course Conference room, Noviembre 21, 1996.
  4. De hecho es una mentira — Saúl se mató a sí mismo.
    (1 Samuel 31:4)
  5. Por consiguiente el derecho de ejecutar a los asesinos, matar en defensa propia, etc.
  6. Time Australia, Marzo 17, 1997, p.93.

CHAN PERRY, M.B., B.S.
Actualmente trabaja como médico en un hospital en Victoria, Australia.