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La Genética y la evolución han sido enemigas desde el inicio de ambos conceptos. Gregorio Mendel, el padre de la genética, y Carlos Darwin, padre de la evolución, fueron contemporáneos. Al mismo tiempo que Darwin proclamaba que las criaturas podían procrear otras criaturas, Mendel demostraba que incluso las características individuales permanecen constantes. Mientras que las ideas de Darwin estaban basadas en ideas erróneas y no comprobadas acerca de la herencia, las conclusiones de Mendel se basaban en cuidadosa experimentación. La ficción evolucionista se puede seguir proclamando sólo si se ignoran por completo las implicaciones de la genética moderna.

Para ayudarnos a desarrollar una biología nueva basada en la creación en vez de la evolución, tomaremos algunos ejemplos evidentes en la genética, organizados en cuatro fuentes de variación: el medio ambiente, la recombinación, la mutación y la creación.

El medio ambiente

Se refiere a todos los factores externos que influyen a una criatura durante su vida. Por ejemplo, una persona puede tener piel más oscura que otra simplemente debido a que está expuesta a más luz solar. O bien, otra puede tener músculos más grandes porque hace más ejercicio. Por lo general, tales variaciones causadas por el medio ambiente carecen de importancia en cuanto a la historia de la vida, porque dejan de existir cuando sus poseedores mueren; no son transmitidas a su descendencia.

A mediados de los 1800, algunos científicos creían que las variaciones causadas por el medio ambiente podían ser heredadas. Carlos Darwin aceptó esta falacia y sin duda, esto le facilitó el creer que una criatura podía transformarse en otra diferente. Explicó así el origen del largo cuello de las jirafas en parte por ‘los efectos heredados del mayor uso de las partes’.1 Durante las temporadas en que la comida era escasa, razonó Darwin, las jirafas estirarían sus cuellos buscando las hojas altas, dando supuestamente como resultado cuellos más largos que eran transmitidos a su descendencia.

La recombinación

Ésta implica la mezcla de genes y es la razón por la cual los hijos se parecen a sus progenitores pero no son exactamente igual a ninguno de los dos. El descubrimiento de los principios de la recombinación fue la gran contribución de Gregorio Mendel a la ciencia de la genética. Mendel demostró que mientras que los caracteres pueden permanecer ocultos por una generación, por lo general no se pierden; y cuando aparecían nuevos caracteres se debía a que sus factores genéticos estaban allí desde antes. La recombinación hace posible que haya una variación limitada entre los tipos creados. Es limitada porque virtualmente todas las variaciones son producidas por una recombinación de los genes que ya están allí.

Por ejemplo, los agricultores buscaron desde 1800 cómo incrementar el contenido de azúcar de la remolacha. Tuvieron mucho éxito. Después de casi 75 años de cruza selectiva fue posible incrementar el contenido de azúcar desde 6 hasta 17%. Pero el incremento se detuvo allí, y las selecciones subsecuentes no incrementaron el contenido de azúcar. ¿Por qué? Porque todos los genes de producción de azúcar se habían reunido en una sola variedad impidiendo algún incremento adicional.

Entre las criaturas que Darwin observó en las Islas Galápagos había un grupo de aves terrestres, los pinzones. En sólo este grupo, podemos ver gran variación en apariencia y en estilo de vida. Darwin proveyó lo que creo que es una interpretación esencialmente correcta del cómo los pinzones llegaron a ser como son. Probablemente unos cuantos individuos fueron arrastrados a las islas por los vientos que soplaban desde tierra firme sudamericana, y los pinzones actuales son descendientes de esos pioneros. No obstante, mientras que Darwin vio a los pinzones como un ejemplo de evolución, podemos ahora reconocerlos como el perfecto resultado de la recombinación genética en un sólo tipo creado. Los pinzones pioneros trajeron consigo suficiente variabilidad genética para poder diversificarse en las variedades que vemos hoy en día.2

La mutación

Consideremos ahora la tercera fuente de variación, la mutación. Las mutaciones son errores en el proceso de copiado genético. Cada célula viva posee una maquinaria molecular compleja diseñada para copiar con gran precisión el ADN, la molécula genética. Pero al igual que en otros procesos de copiado, los errores ocurren, aunque no con mucha frecuencia. En una de cada 10,000 a 100,000 copias, un gen tendrá un error. La célula tiene maquinaria para corregir estos errores, pero con todo, algunas mutaciones se escapan. ¿Qué tipos de cambios son producidos por las mutaciones? Algunos no tienen efecto alguno, o producen cambios tan pequeños que no tienen efecto apreciable en la criatura. Pero muchas mutaciones afectan significativamente a sus poseedores.

Basándonos en el modelo creacionista, ¿Qué tipo de efecto podríamos esperar de las mutaciones al azar, de errores genéticos? Podríamos esperar que los resultados fueran dañinos, produciendo criaturas menos exitosas. Y esta predicción es lo que encontramos a nuestro alrededor. Algunos ejemplos a continuación ayudan a ilustrar esto.

Los genetistas empezaron a criar a la mosca de la fruta Drosophila melanogaster poco después de principios de siglo; desde que se reportó la primera mutación en 1910 se han identificado unas 3,000 mutaciones3. Todas las mutaciones son dañinas o inocuas: ninguna de ellas produce una mosca de la fruta más exitosa, tal y como lo predice el modelo creacionista.

¿Entonces no existe, las tales mutaciones benéficas? Sí, si existen. Una mutación benéfica es simplemente una que hace posible que sus poseedores contribuyan con mas descendencia a las generaciones futuras que aquellas criaturas que carecen de la mutación.

Darwin señaló a los escarabajos sin alas de la Isla de Madeira. Para un escarabajo viviendo en una isla, las alas pueden ser una desventaja definitiva, ya que las criaturas voladoras tienen más posibilidades de ser arrastradas hacia el mar por el viento. Las mutaciones que producen la pérdida del vuelo podrían ser benéficas.

El pez ciego de las cavernas sería similar. Los ojos son bastante vulnerables a las heridas, y una criatura que vive en la oscuridad perpetua se beneficiaría de mutaciones que reemplazaran al ojo con tejido similar al de las cicatrices, reduciendo esa vulnerabilidad. En el mundo de la luz, el no tener ojos sería un impedimento terrible; pero no es desventaja en una cueva oscura. Mientras que estas mutaciones producen un cambio drástico y benéfico, es importante hacer notar que siempre implican la pérdida de información y nunca su aumento. Uno nunca observa que lo inverso ocurra, digamos la producción de alas o de ojos en criaturas que jamás tuvieron la información para producirlos.

La selección natural es el hecho obvio de que algunas criaturas van a tener mas éxito que otras, y así contribuirán con mas descendencia a las generaciones futuras. Un ejemplo favorito de la selección natural es la mariposa moteada de Inglaterra, Biston betularia. Hasta donde se sabe, esta mariposa siempre ha existido en dos variedades básicas, moteada y negra. En la Inglaterra pre-industrial, muchos de los troncos de árbol eran de color claro. Esto proporcionaba camuflaje a la variedad moteada y los pájaros tendían a predar más a la variedad oscura. Las colecciones de mariposas mostraban muchos mas especímenes moteados que negros. Cuando la Era Industrial llegó a Inglaterra, la contaminación oscureció los troncos de los árboles, y la variedad moteada ahora era la llamativa. Pronto hubo muchas mas mariposas negras que moteadas.

Ya que las poblaciones se encuentran en medios cambiantes tales como los descritos anteriormente o como resultado de la migración a una área nueva, la selección natural favorece la combinación de características que harán que la criatura tenga mas éxito en su nuevo medio. Esto podría ser considerado como el papel positivo de la selección natural. El rol negativo de la selección natural es visto en la eliminación o minimización de las mutaciones dañinas que lleguen a ocurrir.

La creación

Las tres primeras fuentes de variación lamentablemente son inadecuadas para explicar la diversidad de vida que vemos en la Tierra hoy en día. Una característica esencial del modelo de la creación es el colocar considerable variedad genética en cada tipo creado en el principio. Solo así podemos explicar el posible origen de caballos, burros y cebras a partir de un mismo tipo; de leones, tigres y leopardos a partir de un mismo tipo; de unas 118 variedades de perros domésticos, al igual que de chacales, lobos y coyotes a partir de un mismo tipo. Ya que cada tipo obedeció el mandato del Creador de fructificar y multiplicarse, los procesos probabilísticos de recombinación y los procesos de selección natural, encaminados a un propósito, causaron que cada tipo se subdividiera en el vasto arreglo que vemos hoy.

Referencias

1. Carlos Darwin, El Origen de las Especies, 6ta. impresión, John Murray, Londres 1902, p. 278. Darwin vio a la selección natural actuar en esta y otras causas de variación como factor importante en la evolución del cuello de la jirafa, pero muchos no han notado que se apoyó en la herencia de los caracteres adquiridos.

2. Se ha observado que las diferentes especies de pinzones en las Galápagos se han llegado a cruzar, lo cual es clara evidencia de que pertenecen al mismo tipo creado.

3. Dan. L. Lindsley y E.H. Grell, Variaciones Genéticas de la Drosophila melanogaster, Carnegie Intitution of Washington, Pub. No. 627, 1967.