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Un misterio se cierne sobre el edificio de 450 años del Templo del Cielo en Beijing, China. ¿Por qué los emperadores sacrificaban un toro en el gran Altar del Cielo, hecho de marfil blanco, en una ceremonia anual, la celebración más importante y colorida del año, llamada ' Sacrificio Límite?' Este rito finalizó en 1911 cuando el último emperador fue depuesto. Sin embargo, el Sacrificio no comenzó hace sólo 450 años. La ceremonia data de 4,000 años atrás. Uno de los relatos más tempranos del Sacrificio Límite se encuentra en el Shu King (Libro de Historia), compilado por Confucio, donde se registra que el Emperador Shun (quien gobernó entre el 2256 a.C. hasta el 2205 a.C. cuando la primera dinastía registrada comenzó) 'sacrificó a Shang Ti'. [1]

¿Quién es Shang Ti? Este nombre significa literalmente 'el Gobernante del Cielo '. Al revisar recitaciones usadas en el Sacrificio Límite, registradas en los Estatutos de la Dinastía Ming (1368 d.C.), uno podría empezar a entender la antigua reverencia china por Shang Ti. Participando en este rito, el emperador primero meditaba en el Templo del Cielo (la Cámara Imperial), mientras cantores ataviados, acompañados por músicos, entonaban:

'A Tí, Oh Hacedor misteriosamente-trabajador, levanto mi vista en pensamiento. ...Con las grandes ceremonias reverentemente te honro. Tu servidor, no soy más que una caña de sauce; mi corazón no es más que el de una hormiga; aún así he recibido tu decreto favorecedor, designándome a mí para el gobierno del imperio. Llevo en lo más profundo una intuición de mi ignorancia y ceguera, y tengo temor, de no ser merecedor de Tus grandes favores. Por lo tanto observaré todas las reglas y estatutos, esforzándome, tan insignificante como soy, de dejar mi carga real. Muy distante de aquí, miro hacia tu palacio celestial. Ven en tu preciosa carroza hacia el altar. Tu siervo, inclino mi cabeza hacia la tierra con reverencia, esperando tu abundante gracia. ...Oh que Tú condescendieras en aceptar nuestras ofrendas, y nos estimaras, mientras te adoramos, a Ti cuya bondad es inagotable!' [2]

De esta manera encontramos al emperador adorando a Shang Ti. ¿Sería posible rastrear la intención original de esta magnifica ceremonia de la antigüedad? Mientras el emperador tomaba parte en este servicio anual dedicado a Shang Ti, las siguientes palabras eran recitadas, mostrando claramente que él consideraba a Shang Ti como el Creador del mundo:

'Desde la antigüedad en el principio, había un gran caos, sin forma y oscuro. Los cinco elementos [planetas] o habían comenzado a dar vueltas, ni el sol ni la luna a brillar. Tú, Oh Soberano Espiritual, primero dividiste las partes más ordinarias de las más puras. Tú hiciste el cielo. Tú hiciste la tierra. Tú hiciste al hombre. Todas las cosas con su poder reproductivo obtuvieron su ser’ [3]

Para el Cristiano, la recitación anterior suena extrañamente familiar. ¡Qué lectura tan cercana al primer capítulo de Génesis! Note la similitud con extractos de la historia más detallada como se registra en los escritos hebreos:

En el principio creó Dios los cielos y la tierra.Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. ...

Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así.Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares....

E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas. ...

Y creó Dios al hombre a su imagen; ...' (Génesis 1:1-2, 9-10, 16, 27)

Shang Ti, el Dios-Creador de los chinos, con seguridad parece ser uno y el mismo Dios-Creador de los Hebreos. De hecho, uno de los nombres hebreos para Dios es El Shaddai, que es fonéticamente similar a Shang Ti. Aún más similar es la pronunciación del Shou primitivo de Shang Ti que es 'djanh-tigh' [Zhan-dai].[4] Otro nombre para su Dios que los antiguos chinos usaban ide manera intercambiable con Shang Ti era Cielo (Tian). Zheng Xuan, un erudito de la temprana dinastía Han dijo, "Shang Ti es otro nombre para Cielo (Tian)".[5] El gran filosofo Motze (408-382 a.C.) también pensaba que Cielo (Tian) era el Dios-Creador:

'Yo sé que Cielo ama a los hombres entrañablemente no sin razón. Cielo ordenó el sol, la luna, y las estrellas para iluminarlos y guiarlos. Cielo ordenó las cuatro estaciones, Primavera, Otoño, Invierno, y Verano, para regularlos. Cielo envió nieve, escarcha, lluvia y rocío para hacer crecer los cinco granos y lino y seda de manera que las personas pudieran usarlas y disfrutarlas. Cielo estableció las colinas y el río, barrancos y valles, y arregló muchas cosas para servir al bien del hombre o traerle maldad.' [6]

¿Cómo creó Shang Ti todas las cosas? Aquí hay una recitación más del antiguo rito del Sacrificio Límite:

'Cuando Te [Shang Ti], el Señor, lo decretó, llamó a la existencia [originó] el cielo, la tierra, y el hombre. Entre el cielo y la tierra Él puso separadamente en orden a los hombres y a las cosas, todos expandidos por los cielos.' [7]

Note que Shang Ti ‘llamó a la existencia’, u ordenó que el cielo y la tierra aparecieran.

Compare esto con la forma en que el texto hebreo describe el método de creación por El Shaddai, quien, sospechamos, es idéntico con Shang Ti, y la similitud en nombre y acciones lo sugeriría así:

'... Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, Y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca.. ... Porque él dijo, y fue hecho; El mandó, y existió.’ (Psalm 33:6, 9).

Todavía no hemos explicado la razón para el sacrificio del toro por el emperador a Shang Ti. Comparemos este sacrificio chino con la instrucción dada por Dios a los Hebreos:

‘Toma de la vacada un becerro para expiación, y un carnero para holocausto, sin defecto, y ofrécelos delante de Jehová.’(Levítico 9:2) - una práctica que comenzó en tiempos anteriores (Génesis 4:3,4; 8:20).

El origen del Sacrificio Límite parecería ser explicado en el libro, La Promesa de Dios para los Chinos.[8] Los autores, Nelson, Broadberry y Chock han analizado las formas más antiguas de la escritura pictográfica China y han encontrado las verdades fundamentales del cristianismo. En estos ideogramas, que datan de antes del tiempo de Moisés : tenemos la historia completa de la creación, la tentación y caída del hombre al pecado, y el remedio de Dios para el pecado en los sacrificios de animales, que apuntaban al salvador venidero, Jesucristo. Todos los elementos de la narración del Génesis se encuentran registrados, y todavía en uso, en los caracteres de la escritura china

El recuadro adjunto muestra algunas asombrosas realidades acerca de la lengua china escrita, indicando que todos estamos relacionados - y no hace tanto tiempo. Todas las personas en el mundo, no sólo los chinos, son descendientes de los habitantes de Babel, la primera civilización después del diluvio. Dios dio por primera vez su promesa de un salvador que vendría, la 'Simiente de la Mujer', en Génesis (3:15). El figurado sacrificio del venidero Cordero de Dios, Creador y Salvador, es tan antiguo como la humanidad.

 

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Si alguien de la China le dice que el cristianismo es una 'religión extranjera', usted puede explicarle que los chinos en la antigüedad adoraban al mismo Dios que los Cristianos adoran hoy. Como hicieron los hebreos a menudo, los ancestros de los chinos de hoy fueron tras dioses falsos; la memoria de quién era su Dios original fue apagada con el tiempo.[9] La antigua escritura china da evidencia poderosa para la verdad histórica del Génesis.

Referencias

  1. James Legge, The Chinese Classics (Vol. III), pp. 33-34, The Shoo King: Canon of Shun, Taipei, Southern Materials Centre Inc., 1983



  2. James Legge, The Notions of the Chinese Concerning Dios y Spirits, pp. 24-25, Hong Kong, Hong Kong Register Office, 1852.



  3. Ref. 2 p. 28.



  4. Schuessler, Axel, A Dictionary of Early Zhou Chinese, pp. 123, 528, University of Hawaii Press. Honolulu, 1987.



  5. Lung Ch'uan Kwei T'ai Lang, Shih Chi Hui Chu K'ao Cheng, p. 497, Taipei, Han Ching Wen Hua Enterprise Co. Ltd., 1983



  6. The Works of Motze, p. 290, Taipei, Confucius Publishing Co.



  7. Ref. 2, p. 29.



  8. Read Books Publisher, Dunlap, UN, USA, 1997.



  9. Esta fue por supuesto la experiencia casi-universal de todas las tribus y naciones.